La violencia de género y los niños

Detrás de la violencia de género están los niños que viven con ella y son igualmente o más afectados

Marisol Nuevo

La Academia Americana de Pediatría (AAP) reconoce que 'ser testigo de violencia doméstica puede ser tan traumático para el niño como ser víctima de abusos físicos o sexuales'. Se consideran expuestos a la violencia de género en su ámbito familiar a todos los menores que viven en un hogar donde su padre o el compañero de su madre es violento contra la mujer.

En los hogares donde impera la violencia, los hijos e hijas presentan hasta 15 veces mayor probabilidad de padecer maltrato físico, abusos sexuales y negligencia, que en los hogares no violentos.

Alteraciones en los niños expuestos a la violencia de género

La violencia de género y los niños

Numerosos estudios de investigación han demostrado que los menores expuestos a la violencia de género pueden padecer problemas físicos, transtornos psicológicos, problemas de conducta y dificultades cognitivas derivados de su exposición a la violencia:

Problemas físicos
- Retraso en el crecimiento
- Transtornos de la conducta alimentaria (inapetencia, anorexia, bulimia)
- Dificultad o problemas en el sueño
- Regresiones, menos habilidades motoras
- Síntomas psicosomáticos (alergia, asma, ezcemas, cefaleas, dolor abdominal, enuresis nocturna...)

Problemas emocionales:
- Ansiedad
- Ira
- Depresión, aislamiento
- Transtornos de la autoestima
- Estrés post-traumático y proceso traumático
- Transtornos del apego o de la vinculación

Problemas cognitivos:
- Retraso en el aprendizaje del lenguaje y del desarrollo verbal
- Retraso del desarrollo cognitivo
- Alteración del rendimiento escolar

Problemas de conducta:
- Violencia hacia los demás (agresión, delincuencia, crueldad con animales)
- Rabietas, desinhibiciones, inmadurez
- Déficit de atención-hiperactividad
- Toxodependencias
- Conductas autodestructivas

Problemas sociales:
- Escasas habilidades sociales
- Introspección o retraimiento
- Transtornos de la empatía

Todas las alteraciones enumeradas, según reconoce la Federación de Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas, presentan diferentes características según la edad del niño, el género y el nivel de desarrollo, el tipo, la frecuencia y la severidad de la violencia, el tipo de intervención judicial, el acúmulo de factores estresantes y la presencia de factores de protección o resilientes.

Violencia de género y los niños: cómo les afecta según su edad

- Por edades, los cuidados, atención y afecto que reclaman los niños menores de 5 años no pueden ser respondidos adecuadamente por sus madres, las víctimas, y son el grupo de edad más expuesto y vulnerable a la violencia. Estos niños y niñas presentan estancamiento del peso, alteraciones del sueño, transtornos de la alimentación, problemas de control de esfínteres, ansiedad, tristeza y llanto inconsolable. Suelen comportarse con más agresividad en sus interacciones personales y, a menudo, se sienten responsables de los conflictos de sus padres.

- Los niños y las niñas de entre 6 y 12 años tienen mayor control de sus emociones, capacidad de razonamiento, un círculo social más amplio. También imitan los roles de sus progenitores, sienten preocupación o enfado por la actitud de la madre víctima, pero curiosamente muestran admiración ante el poder y la fuerza del padre violento. Presentan más miedos, problemas académicos, conductas agresivas, aislamiento, ansiedad o depresión, y disminución de su autoestima.

La familia está considerada como el primer agente socializador del niño y el más determinante en la instauración de modelos apropiados de funcionamiento social.

La transmisión de la violencia de los padres a sus hijos ha sido motivo de estudio en numerosos trabajos, y se ha demostrado que los niños expuestos a violencia, comparándolos con no expuestos, con mayor frecuencia maltratarán a sus parejas en etapa adulta, mientras que las niñas expuestas serán con mayor probabilidad víctimas de maltrato por sus parejas.

Actualmente, el objetivo de numerosas instituciones familiares e infantiles independientes y relacionadas directamente con el poder público es erradicar la transmisión de la violencia de género entre generaciones.