Qué hay detrás de una mala conducta de los niños - Teoría del iceberg

Disciplina Positiva: Un niño que se porta mal es un niño mal motivo o desalentado

Mariana Capurro

Muchas veces ante una mala conducta de los niños, nos invade la preocupación y la culpa pensando: ¿qué es lo que pasa?, ¿por qué se portan tan mal?, ¿qué hay detrás de ese mal comportamiento?, ¿qué es lo que estamos haciendo mal los padres? Incluso otras veces, desde nuestra mirada de adultos, lo tomamos a modo personal: 'lo hace para tomarme el pelo', 'me está desafiando'... En esta ocasión vengo a contarte la teoría del iceberg, un recurso utilizado desde la Disciplina Positiva para explicar qué hay detrás de los comportamientos infantiles.

Está más que demostrado que la mayoría de las veces lo que provoca ese mal comportamiento, es una creencia equivocada que el niño o la niña ha construido sobre cómo conseguir nuestra atención, la de sus padres. A continuación te contamos más sobre estas metas equivocadas de tus hijos o hijas.

La teoría del iceberg o qué hay detrás de una mala conducta

La teoría del iceberg de la conducta de los niños

Un escritor estadounidense llamado Ernest Hemingway creó la teoría del iceberg, a través de la cual, podemos explicar y entender perfectamente esta idea sobre qué hay detrás del comportamiento de los niños. Esta es la teoría que la Disciplina Positiva utiliza para que podamos entender mejor la conducta infantil.

Imaginemos que estamos en medio de un océano y a lo lejos vemos la punta de un iceberg, nos acercamos mucho, y seguimos viendo esa punta, pero sin embargo, debajo de todo eso hay una enorme masa de hielo, mucho más grande que la punta que podemos ver desde donde estamos.

Pensemos en una rabieta o cualquier otro comportamiento que tengan nuestros hijos y que consideremos inadecuado (por ejemplo, las mentiras, cuando pegan o insultan), como si fuera la punta del iceberg, lo que vemos claramente, y sobre lo que generalmente actuamos, (si se porta mal, le castigo; si se porta bien, le premio).

Sin embargo, debajo de esta punta del iceberg que sí veo (que, recordemos, es esa mala conducta), hay una enorme masa de hielo que no estoy viendo. Es decir, detrás de ese mal comportamiento está la enorme necesidad de conexión y pertenencia que todos los seres humanos tenemos.

Pero, ¿cómo ha llegado al niño a la conclusión de que necesita 'portarse mal' para conseguir esa conexión con sus padres? Hay diferentes creencias equivocadas que tiene el niño sobre cómo cubrir esas carencias, y ese mal comportamiento es la consecuencia de todas esas creencias erróneas.

La mayoría de las veces, nos centramos en esa conducta que observamos, dejando a un lado todas esas motivaciones equivocadas que le provocan comportarse así; no somos conscientes de que hay mucho más, y lógicamente, nos limitamos a actuar solo sobre lo que sí vemos: la rabieta, la mala contestación o el desafío.

Metas erróneas que llevan a los niños a portarse mal

Disciplina positiva: el comportamiento de tus hijos

El niño busca estrategias para satisfacer esas necesidades de conexión y pertenencia que tiene y, en ocasiones, utiliza alguna de estas formas para intentar conseguirlo, obteniendo a cambio un efecto contrario al que espera. Estas son las 4 metas erróneas que llevan a los niños a tener estas conductas que los padres consideramos malas. Todas ellas son las recogidas por la Disciplina Positiva para comprender el comportamiento infantil.

1. Búsqueda de atención excesiva
A veces los niños sienten que solo les queremos y que son importantes para nosotros si les estamos brindando toda nuestra atención. Comienzan a comportarse de cualquier modo con tal de llamar nuestra atención, de tenernos pendientes de ellos y así sienten la presencia que están buscando por nuestra parte.

En este caso es bueno que les hagamos saber que les estamos viendo, que estamos prestando atención a lo que hace, que nos importan, y que les involucremos de forma útil, ya sea en un grupo (como ser la familia), o en alguna actividad que estemos realizando en ese momento. Que sientan que pertenecen y que son parte necesaria.

2. Poder mal dirigido
Se produce cuando los niños sienten que solo les tenemos en cuenta cuando ellos mandan (o cuando no permiten que nosotros mandemos). En este caso, buscarán tener conductas que provoquen ese tipo de situaciones en las que demuestran esa actitud más desafiante. Así logran sentir nuestra atención sobre ellos.

Cuando este es su comportamiento, es bueno dejarles ayudar y contribuir en todo lo que se pueda, que ellos se sientan útiles. Así como también negociar las opciones con ellos y encontrar un punto medio entre lo que ellos quieren y lo que nosotros consideramos que pueden hacer o tener.

3. Venganza
En esta meta errónea, los niños sienten que no les tenemos en cuenta, entonces el único consuelo que les queda es el de la venganza. Se sienten heridos y que solo pertenecen cuando los demás sienten su dolor. Así que su comportamiento lastima a los demás para que sean capaces de sentir lo que él está sintiendo.

Es importante validar sus sentimientos, se sienten dolidos y es bueno que se sientan comprendidos y respaldados por nuestra parte.

4. Incapacidad
En este tipo de creencia ocurre cuando el niño se da por vencido, asume una conducta de incapacidad, siente que no pertenece y está convencidos de que es imposible que les tengamos en cuenta; es entonces cuando se dan por vencidos y asumen esa ineptitud. En este tipo de comportamientos es necesario revertir esa creencia. Demostrarles que sí nos importan y que su presencia es una parte importante del círculo en el que están.

Además, debemos tener en cuenta que algunos de los que podemos considerar 'malos comportamientos', en realidad son conductas propias de la edad de los niños. Por ejemplo, un niño de 4 años tiene que moverse y correr por casa y saltar por los muebles (y esto es un comportamiento propio de su edad).

Disciplina positiva: llegar al fondo del iceberg o la conducta infantil

Las metas erróneas de la mala conducta infantil

Resulta muy importante llegar al fondo del iceberg en lugar de quedarnos únicamente con la mala conducta de los niños que, recordemos, es solo esa punta del iceberg que vemos en la superficie.

Cuando los padres nos limitamos solo al comportamiento que observamos en nuestros hijos o hijas, ignoramos el verdadero motivo de lo que está pasando. Tomamos decisiones para corregir y reconducir lo que hizo el niño, de forma rápida, y siempre con la mejor de las intenciones. Sin embargo, esa solución que le estamos dando a ese comportamiento, no está generando ningún tipo de aprendizaje a largo plazo. Podemos decir que actuar sobre la punta del iceberg, no es efectivo.

Debemos intentar llegar hasta lo más profundo para entender el porqué del comportamiento de nuestros hijos. Tenemos que ser capaces de encontrar en esa masa enorme de hielo que no estábamos viendo a simple vista, la creencia equivocada que tiene el niño, que le está motivando a actuar de esa manera que consideramos inadecuada.

Si somos capaces de descubrir esa motivación, podremos actuar sobre ella, buscarle la solución; y en el afán de remediarlo, estaremos brindando a nuestros hijos aprendizajes a largo plazo, que seguramente se convertirán en el futuro, en grandes habilidades para su vida.

Preguntas que debes hacerte para saber qué necesita tu hijo

La mala conducta de los niños en la teoría del iceberg

Para poder descubrir el contenido de esa enorme masa de hielo oculta es necesario tomar consciencia de las diferentes necesidades que tienen los niños. Es bueno observar y preguntarnos:

- ¿Qué están necesitando de nosotros?

- ¿Qué es lo que nos están queriendo decir con ese comportamiento?

- ¿Necesitan más atención?

- ¿Les afecta la falta de conexión con nosotros o con el entorno?

- ¿Necesitan pasar mayor cantidad de tiempo de calidad a nuestro lado?

- ¿Les faltan demostraciones de cariño?

- ¿No están obteniendo el reconocimiento que necesitan?

Solo con la toma de consciencia de la existencia de esas necesidades podemos llegar a alcanzar la conexión necesaria para poder establecer una buena comunicación, parte muy importante del vínculo, que a su vez, nos servirá de guía para poder establecer acuerdos con nuestros hijos y mejorar su comportamiento.

Para ello, desde la Disciplina Positiva se nos invita a intentar conectar con el niño y sus necesidades antes de corregir ese comportamiento. De esta forma, tenemos más posibilidades de entenderle, de averiguar cuál está siendo su llamado de atención y así poder actuar sobre ello, lo cual por sí solo finalmente, reconducirá su comportamiento.

Es importante entender el mensaje de que un niño que se comporta mal es un niño mal motivado o desmotivado. Si los niños se sienten bien, se refleja en su conducta. Observaremos un buen comportamiento, cuando el niño se sienta realmente motivado o alentado, cuando se sienta comprendido, validado, cuando note esa conexión tan importante con el entorno que le rodea, que le haga sentirse verdaderamente útil e importante, querido y aceptado tal y como es, sin necesidad de mentir ni fingir, y sobre todo, cuando nuestro mensaje de amor también les llegue de forma clara.

Más recursos de Disciplina Positiva para los padres

Alternativas respetuosas para no usar castigos y premios con los niños Alternativas respetuosas para no usar castigos y premios con los niños. Los padres debemos buscar alternativas desde el respeto para educar sin castigos y premios a los niños. La disciplina positiva recomienda no castigar o premiar a nuestros hijos por el mensaje que envían a los pequeños. Hay que poner límites desde el respeto y la firmeza.

4 pistas para poner límites a los niños desde la disciplina positiva 4 pistas para poner límites a los niños desde la disciplina positiva. Consejos prácticos para poner límites a los niños utilizando la disciplina positiva, es decir, desde el amor, la amabilidad, el respeto y la firmeza. Tus hijos necesitan normas para ser felices, pero sin castigos o chantajes. Claves para una crianza consciente y con disciplina positiva.

11 enseñanzas de la disciplina positiva sobre la educación de los niños 11 enseñanzas de la disciplina positiva sobre la educación de los niños. Estas son las lecciones y enseñanzas que podemos aprender de aplicar la disciplina positiva en la educación de los niños. Encontrarás consejos prácticos para educar con amor y respeto a tus hijos sin perder la firmeza y saber qué hacer ante los berrinches de los niños.

16 claves para aplicar la disciplina positiva en niños según su edad 16 claves para aplicar la disciplina positiva en niños según su edad. Te recomendamos aplicar la disciplina positiva en los niños según su edad, ya que no es lo mismo educar en positivo a un bebé que a tus hijos mayores. Esta disciplina puede ayudarte a poner límites y normas a los niños a reforzar el vínculo entre padres e hijos en el día a día.

Técnicas de disciplina positiva para niños Técnicas de disciplina positiva para niños. Como una alternativa eficaz a los modelos educativos tradicionales basados en el castigo y el autoritarismo surge la disciplina positiva. Esta se basa en la colaboración, en el respeto implicando al niño en la responsabilidad y autonomía, en el cariño y en la libertad de actuación.

7 ideas para educar a los niños con disciplina positiva 7 ideas para educar a los niños con disciplina positiva. Disciplina positiva, crianza positiva. Qué es realmente la disciplina positiva que es diferente a la permisividad. Cómo establecer límites y hacer que me obedezca mi hijo con disciplina positiva.

Puedes leer más artículos similares a Qué hay detrás de una mala conducta de los niños - Teoría del iceberg, en la categoría de Conducta en Guiainfantil.com.