Padres que perjudican a sus hijos

Cuando el comportamiento de los padres y madres no benefician a la salud afectiva y emocional de los niños

María José Roldán
María José Roldán Maestra y Psicopedagoga

Lo creamos o no, existen los padres tóxicos con sus hijos. La palabra 'tóxico' define perfectamente lo que puede ser el comportamiento inadecuado de una persona hacia otra. En este caso estamos hablando de un comportamiento tóxico por parte de los padres hacia los hijos, algo que realmente se vuelve peligroso en el desarrollo emocional de los pequeños, puesto que necesitan a sus padres y una estabilidad emocional muy importante.

La construcción de la personalidad de los  niños tiene mucho que ver con el comportamiento de los padres hacia ellos, por lo que se vuelve primordial que los padres sean conscientes que existen comportamientos que a los hijos les puede perjudicar gravemente a la larga.

Cuando la conducta de los padres no benefician a los hijos

Padre grita a su hija

Ser padre y madre no sólo es engendrar a un hijo, es mucho más que eso. Es amor incondicional, es afecto, es cariño, es perdón, es libertad, son valores, es educación, son conocimientos… Pero nunca son gritos, manipulaciones, agresividad, chantaje o cualquier otra palabra que pueda denotar un comportamiento tóxico que pueda enfermar la salud emocional de los hijos.

Ser padre significa también algo fundamental para cualquier persona: dar las herramientas necesarias para que un niño cuando crezca puede enfrentarse al mundo. Si un padre no tiene claro esto o su comportamiento no va dirigido hacia ese camino, entonces, peligra que el comportamiento se vuelva tóxico.

Desafortunadamente, existen casos en que la relación con los padres se vuelve complicada, en el hogar no existe armonía por culpa de la tensión que causa la actitud negativa de los padres, quienes pueden llegar a tener habitualmente reacciones poco adecuadas donde las críticas destructivas, la victimización e incluso la competencia con los propios hijos se vuelve un camino peligroso para que el niño pueda crecer feliz o acompañado por sus padres.

Consecuencias del comportamiento negativo de los padres en los hijos

Esto es muy triste, porque los niños quienes sufren este tipo de comportamiento, crecen pensando que es algo normal, y que el sufrimiento es algo habitual. Pero cuando, ya heridos gravemente de forma emocional, han crecido lo suficiente para darse cuenta de lo que realmente es normal o no, se sentirán enormemente decepcionados, creando una mancha difícil (pero no imposible) de curar.

Por culpa de unos padres tóxicos, los niños llegarán a la edad adulta siendo:

- Inseguros

- Con baja autoestima

- Sumisos

- Con gran inestabilidad emocional

Los niños se merecen crecer en un ambiente feliz y no en uno lleno de tensión por culpa de los problemas emocionales de los padres.

5 Actitudes que suelen tener los padres tóxicos con sus hijos

actitudes de los padres tóxicos

Por lo general, un padre o una madre tóxico es un desafío para los niños. Ellos nunca saben qué pueden esperar de su padre o de su madre. Los padres tóxicos no dicen claramente lo que quieren, pero quieren que sus hijos hagan inmediatamente todo lo que ellos quieren. Y eso puede dañar moralmente a sus hijos. ¿Cómo reconocer a los padres tóxicos?

Te contamos 10 conductas que tienen esos padres:

1. Educar con miedo y no con respeto
Los niños buscarán siempre hacer lo que les gusta a sus padres, con miedo de que les regañen, porque nunca saben cómo reaccionarán. Por ello, no es que tengan la responsabilidad de hacer lo que hay que hacer, lo hacen por miedo a sus padres.

2. Convertir a los niños en oyentes de sus problemas
Los niños escuchan el desahogo y las quejas de sus padres sin tener la madurez para hacerlo o consolarlos. Los niños no tienen la capacidad de entender y se sienten frustrados.

3. Exigir que los niños sean los mejores
Los padres tóxicos exigen lo que ellos no han logrado ser o hacer. Son padres que humillan a sus hijos. Los niños crecen con la sensación de que jamás fueron lo suficiente buenos en nada, para sus padres.

4. Apuntar solo los defectos de los niños
Los padres tóxicos siempre están hiriendo la autoestima de los hijos. Que 'estás gorda', 'se viste mal', 'jamás conseguirás lo que quieres', etc.

5. Comparar a los niños con los hijos de sus amigos
Los padres tóxicos siempre estarán comparando a sus hijos con los hijos de los demás. Elogian a los demás y solo apuntan los fallos de sus propios hijos. Con eso, lo único que conseguirán es desanimar a los hijos a luchar y a crecer.

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