Para que un niño repita una buena conducta, usa el refuerzo positivo

Algunas situaciones cotidianas en las que tu hijo necesita un extra de motivación y refuerzo

Mayte Helguera
Mayte Helguera Psicóloga

El refuerzo positivo es una apuesta segura en la educación de nuestros hijos. Se basa en un principio básico de la psicología del aprendizaje que establece que toda conducta que se refuerza positivamente se repite. Por tanto, a la pregunta ¿cuándo utilizar el refuerzo positivo?, la respuesta es 'siempre que queramos que la buena conducta se repita'. A continuación vamos a repasar algunas situaciones en las que los niños necesitan un refuerzo positivo por parte de sus padres o los adultos que le acompañan.

Cuando regalamos algo material para reforzar la conducta infantil

El refuerzo positivo para los niños

Como refuerzo positivo podemos utilizar cosas materiales o refuerzos intangibles. Por ejemplo, podemos darle un caramelo cuando nuestro hijo o hija haga algo que queremos que haga o podemos decirle algo así como 'me ha encantado lo bien que lo has hecho' y darle un abrazo.

Las dos cosas son refuerzos positivos y en principio funcionarán de igual modo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que a medio plazo el refuerzo material se agota. Utilizar este tipo de refuerzos construye lo que se llama motivación extrínseca. Es decir, el niño hará lo que queremos solamente por recibir el premio material no por propia convicción o por haber interiorizado que es lo más correcto.

Además si utilizamos el refuerzo material tendremos que ir buscando cada vez el regalo más grande, más caro, más llamativo... porque la motivación para realizar la conducta estará condicionada a lo que se consiga a cambio. Esto a veces se convierte en un auténtico disparate.

Reforzar una buena conducta de tus hijos

Cómo reforzar la buena conducta de los niños

El verdadero refuerzo, el más valioso, el más persistente y el que más nutre la autoestima de los niños es el refuerzo intangible, el reconocimiento, el afecto. Es el refuerzo que construye lo que se llama motivación intrínseca. Consiste en que le hagamos saber lo mucho que nos gusta, lo mucho que lo valoramos, lo mucho que lo agradecemos, lo mucho que nos alegramos, lo mucho que valoramos su esfuerzo, etc.

Y por supuesto acompañarlo de una expresión de afecto, un abrazo, un beso, etc. Es la mejor garantía de que la conducta se repetirá porque construye poco a poco la voluntad de la persona. Por tanto:

- El refuerzo positivo material (darle al niño algo material para reforzar una conducta) conduce a una motivación extrínseca.

- Refuerzo positivo emocional o intangible, da lugar a la motivación intrínseca de los niños.

No es que la motivación extrínseca sea negativa y la intrínseca positiva; no es tan simple. Se trata de que la segunda es más sólida y más a largo plazo. Los dos tipos de motivaciones son válidos, depende del momento, de cuándo y de para qué se utilicen.

7 situaciones en las que podemos utilizar el refuerzo positivo

El refuerzo positivo ante la buena conducta de un niño

¿En qué situaciones podemos usar el refuerzo positivo para los niños? Vamos a ver algunas escenas que se producen de forma cotidiana, en nuestro día a día en casa.

1. Cuando tu hijo o hija recoja sus juguetes u ordene su habitación.

2. Cuando el niño duerma solo es su cama.

3. Se puede usar el refuerzo positivo cuando un hermano ayude al otro.

4. Al acabar sus deberes escolares.

5. Cuando pida las cosas por favor o da las gracias.

6. Si el niño o la niña saca buenas notas.

7. Cuando se vista solo.

Esta lista recoge solo 7 situaciones cotidianas, pero podría incluir 70 conductas, ya que como decíamos más arriba, cualquier conducta que queramos que se repita y consolide debemos reforzarla positivamente. Las conductas en cuestión dependerán de la edad del niño y de los desafíos que esto suponga. El refuerzo positivo va a funcionar siempre, tenemos que perseverar en esta estrategia.

Es importante señalar que además de la conducta final, debemos utilizar el refuerzo positivo para reforzar el proceso a través del cual la conducta final se consigue, es decir, todos los intentos y los esfuerzos (aunque sean fallidos) que lleven al niño hasta el objetivo final. El refuerzo positivo del proceso es muy importante para que el niño pueda llegar a la meta.

Por ejemplo, no vamos a conseguir en un solo día que un niño de tres años recoja todos los juguetes que ha utilizado durante la tarde. Durante un periodo de tiempo, además de modelar la conducta que queremos conseguir, tendremos que ir reforzando positivamente cada 'microconducta' con la que el pequeño construya la conducta final: recoger todos los juguetes.

Puedes leer más artículos similares a Para que un niño repita una buena conducta, usa el refuerzo positivo, en la categoría de Conducta en Guiainfantil.com.