7 pasos a seguir cuando los niños sacan malas notas

Qué nos dicen las malas calificaciones de nuestros hijos en los exámenes escolares

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Cuando llegan las notas del colegio, llega la evaluación que contrasta las expectativas y la realidad, es decir, entre el esfuerzo y los logros alcanzados por los niños.

Las calificaciones o evaluaciones hablan de resultados y objetivos alcanzados mediante indicadores numéricos, cuantitativos y medibles respecto al aprendizaje y el nivel madurativo de los pequeños. Sin embargo, no siempre reflejan la dedicación que los niños han puesto en los exámenes, los trabajos y las tareas escolares. Por lo tanto, ¿qué debemos hacer cuando los niños sacan malas notas?

Qué nos dicen los malos resultados o el fracaso escolar infantil

Los malos resultados o calificaciones de tus hijos

La importancia de las notas o calificaciones radica en si pueden dar las respuestas sobre si los niños suspenden se deben a su falta de esfuerzo o a su propia capacidad. Por tanto, hemos de ir más allá de los simples números y cuantificaciones. Por ejemplo, puede pasar que el niño se esfuerce mucho y no saque los resultados deseados. Por tanto, las notas, evaluaciones y resultados se deben interpretar con cierto relativismo.

Cuando el niño saca malas notas, nos indica que algo no va bien, por alguna razón el niño no alcanza los objetivos. Nos puede indicar:

- Falta de hábito en el estudio
La causa principal de los suspensos es la falta de estrategias para aprender a aprender. Los niños no sabe estudiar y tiene dificultad para desarrollar esta capacidad.

- Poca motivación
Es la segunda causa de suspenso. No les interesa el aprendizaje, ni lo entienden. Si algo no motiva, no hay interés.

No podemos olvidar que, tal y como detalla el artículo 'La motivación y el aprendizaje' publicado en la revista de Educación Alteridad de la Universidad Politécnica Salesiana, la motivación es aquello que determina con cuánta energía y ganas nos enfrentamos a algo. Esta juega un papel determinante en el aprendizaje de los niños, puesto que les predispone a enfrentarse a aquello que tienen que aprender con más ilusión y entusiasmo. Así, el aprendizaje se produce de una forma más sencilla, si bien es necesario que el cerebro del pequeño tenga las estructuras necesarias para relacionar los conceptos nuevos que les ofrecemos.

El fracaso escolar de los niños

- Dificultades de aprendizaje
Cuando se dan dificultades en varias asignaturas y no es acorde con el esfuerzo que muestra, hay que plantearse que al niño le cuesta comprender y fijarse si no hay alguna incapacidad que los impida. En estos casos, el diálogo entre profesores y padres ayudará a decidir cuál es la mejor estrategia para ayudar al niño. Puede ser conveniente contar con la opinión de un pedagogo o psicólogo infantil.

- Falta de esfuerzo
Los niños se acostumbran a obtener las cosas sin esfuerzo, no comprenden la necesidad de dedicar voluntad para lograr algo.

- Emociones encontradas
Estar preocupado o triste hace que los niños tengan más dificultad para concentrarse. Y la concentración es muy importante para crear buenos hábitos de estudio en los niños.

7 tips para saber cómo afrontar las malas notas de los niños

Cuando los niños sacan malas notas

Las malas notas son el motivo de preocupación por excelencia de los padres, siendo una fuente de conflicto en el seno familiar. Hacer frente a estos malos resultados no es algo sencillo. Los adultos se sienten decepcionados y frustrados sin saber qué hacer para ayudar a sus hijos para poner solución.

Por ello, es vital la confianza que deposite la familia en los profesores y la comunicación que haya entre ellos para buscar soluciones para encontrar el tipo de ayuda que requieran los niños. En este sentido, las tutorías a lo largo del curso, tanto con la presencia del niño como sin él, resultan muy útiles. La labor de los padres es educar a sus hijos, pero antes de ayudarles a planificar el posterior estudio deben enfrentarse al 'drama' de los malos resultados obtenidos por el niño.

Para ello, los adultos han de mantener la calma y afrontar la situación con una actitud de búsqueda de soluciones y no de reproches y castigos.

1. Nada de gritar
Al levantar la voz lo único que se consigue es que el niño se asuste, llore o se sienta mal, y que no quiera contarnos nada. El hecho de gritar a los niños puede llegar a bloquearles, y no sabrán cómo reaccionar, además de que les alejará de nosotros.

2. Apostar por una comunicación afectiva
Escuchar de manera activa. Ir más allá de lo que los niños que dicen y centrarse en los que sienten. Es muy probable que también estén frustrados y decepcionados.

3. No dramatizar
Las malas notas son malas notas. Hay que dejar de lado actitudes depresivas o excesivamente dramáticas. El mundo no se acaba porque el niño suspenda o deba repetir curso. Y no podemos hacerle entender que es un fracasado o que no sirve para el estudio. Lo que el niño necesita es ánimo.

4. Indagar en las causas
Es conveniente preguntar a los hijos por qué creen que has obtenido esas notas. A partir de su respuesta, podemos ver si es necesario consultar con especialistas. De esta forma, haremos al niño reflexionar sobre los motivos detrás de esas calificaciones bajas y será más fácil ponerles solución.

5. Mostrar cariño
Dar apoyo ya que el fracaso académico es una situación donde puede peligrar la autoestima del pequeño. En caso contrario los niños pueden, por ejemplo, desarrollar miedo a los exámenes.

6. Ayudarles a que desarrollen más motivación e interés por el estudio
Los padres pueden estimular la motivación de los pequeños con diferentes actividades. El objetivo debe ser que los niños tengan más ganas de seguir estudiando o de seguir esforzándose para mejorar en la siguiente evaluación o curso. Estarán más motivados para luchar por mejorar las notas.

7. Confeccionar junto a ellos un plan de estudio
Este plan de estudios debe ser realista y motivador. Además, debemos plantearlo junto al niño para que se implique al llevarlo a cabo.

Lo que podemos aprender de que los niños tengan malas calificaciones

cuando el niño suspende o saca malas notas

No queremos que nuestros hijos saquen malas notas en el colegio, en ninguna asignatura, sin embargo, saber sacar lo positivo de las situaciones complicadas también es una virtud. Y de los malos resultados escolares de nuestros hijos también podemos aprender (tanto nosotros, los padres, como los niños).

- Detectar algún problema lo más pronto posible
Como ya te hemos contado, las malas notas se pueden producir porque los niños tienen algún tipo de problema, ya sea un conflicto emocional que no les permite rendir al 100% en clase o un problema de aprendizaje. Por lo tanto, los malos resultados escolares pueden ser la excusa para empezar a indagar junto a los maestros y dar con ese problema de nuestro hijo cuanto antes.

- Aprender de los errores
¡Cuantísimo podemos aprender de nuestros errores! ¡Todos los días! Estas malas notas también pueden servir de reflexión a los niños para que aprendan y rectifiquen lo que han hecho mal y que ha motivado estos bajos resultados. Por ejemplo, ¿es posible que el niño haya pasado demasiado tiempo con el móvil lo que ha restado tiempo al estudio? Si esa reflexión sale de nuestro propio hijo se dará cuenta de lo que debe cambiar.

- El esfuerzo se recompensa, aunque hay que trabajarlo
¿Me estaré esforzando lo suficiente? El esfuerzo se suele ver recompensado (aunque los niños también deben aprender que las injusticias también existen).

- Reflexionar sobre las calificaciones
A veces los padres somos los primeros que le damos una importancia extrema a las notas y cuando vemos que nuestros hijos traen números bajos en sus boletines de calificaciones, ponemos el grito en el cielo. Sin embargo, debemos reflexionar: ¿qué es más importante? ¿que los niños saquen buenas notas numéricas o que aprendan? ¿a los niños se les tienen que dar bien todas las asignaturas o hay disciplinas en las que son mejores? ¿acaso nosotros los adultos somos buenos en todo? ¿acaso nunca hacemos mal nuestro trabajo?

- Una excusa para motivarse
Ahora que los niños han sacado malas notas, ya tienen una excusa para motivarse de cara a la siguiente evaluación o próximo curso: aprender más, esforzarse más y mejorar los resultados.

Puedes leer más artículos similares a 7 pasos a seguir cuando los niños sacan malas notas, en la categoría de Escuela / Colegio en Guiainfantil.com.