Los niños que hacen deberes con sus padres sacan peores notas, según un estudio

Formas de involucrarnos de manera positiva en la educación de nuestros hijos

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¿De qué depende que un niño obtenga mejores o peores resultados académicos? Algunos estudios recientes han hablando del tipo de alimentación que se establece en el hogar familiar, otros han mencionado el tiempo que dedican los pequeños al juego libre y/o a las extraescolares; están también aquellos informes que señalan a la empatía del profesor y, recientemente, la universidad de Oviedo (España) y la Consejería de Educación de Asturias hablan de que los niños que hacen los deberes con sus padres sacan peores notas. ¿Qué piensas tú al respecto?

Por qué los niños que hacen los deberes con sus padres sacan peores notas

niños que hacen deberes con sus padres

De pequeña me gustaba el primer día de colegio porque estrenaba libros. ¡Ese olor a nuevo que emitían los cuadernillos me encantaba! Por eso, quizás, siempre que llegaba a casa de vuelta de una jornada escolar me ponía de inmediato a hacer los deberes en mi habitación. ¡Recuerdo que mi madre me dejaba total libertad!

Han pasado muchos años desde entonces y, ahora, con mi hija de 7 años revivo esos momentos de hacer operaciones o estudiar las propiedades asociativas y conmutativas. Y es que a diario me siento con ella para echarla una mano con sus tareas, aunque hay veces que ella misma me pide que me vaya de la habitación  y, solo en el caso de tener alguna duda, me avisa.

Y esa debe de ser la técnica que debo seguir si quiero que su rendimiento escolar sea óptimo, y es que según un estudio publicado recientemente los niños que hacen los deberes con sus padres sacan peores notas. ¿Por qué será esto?

Ayudarles a hacer los deberes puede afectar su autonomía, ya que convertimos a los niños en personas dependientes de los padres y, a nosotros, en seres demasiado protectores. Tampoco es muy aconsejable para los niños que, nada más poner un pie fuera del colegio o al llegar a casa, los mayores emitamos la pregunta trampa de '¿Tienes deberes para hoy?' o que supervisemos si la tarea está bien o mal hecha.

De ahí que sea mejor dejarles 'libertad' y aprovechar los momentos de vuelta a casa desde el colegio o el momento de la cena para mantener alguna conversación alrededor de los estudios, pero sin preguntarles directamente por las tareas o deberes escolares. 'Que un niño pida puntualmente ayuda para hacer los deberes no es malo. Lo que hay que intentar es que los niños sean lo más responsables posibles. Son la única tarea escolar que se hace sin supervisión del profesor y sirven para crear responsabilidad', explica Rubén Fernández-Alonso, uno de los autores del estudio.

Otra conclusión que se puede extraer de este estudio es que las madres somos 'más controladoras'  o nos interesamos más por los temas escolares de nuestros hijos que los padres. Según algunos datos, más del 80% de las madres se interesa por cómo les ha ido en clase, frente al 66% de los padres con la misma actitud. Nos preocupamos más, les preguntamos más, nos implicamos más o, al menos así, lo perciben nuestros pequeños. Quizás esta afirmación viene porque, en muchos casos, somos nosotras las que llevamos o vamos a buscar a los niños al colegio y somos las que estamos en casa con ellos por las tardes.

Por último, en dicha investigación, se habla también de la influencia de los estilos familiares en las notas de nuestros retoños. Así, los padres más comunicativos - aquellos que hablan sobre las relaciones de los niños con sus compañeros, sobre hábitos de estudios o sobre motivación, pero en ningún caso acerca de las tareas escolares- tienen hijos que obtienen mejores puntuaciones frente a aquellos que tienen progenitores más controladores y que se implican directamente en la realización de los deberes.

Cómo involucrarnos en la educación de nuestros hijos de manera positiva

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Está claro que los padres nos debemos involucrar en la educación de nuestros hijos, pero debemos de hacerlo de tal manera que no afecte ni a su rendimiento escolar ni tampoco al desarrollo de su personalidad. ¿Existen trucos para llevarlo a cabo? Podemos decir que, más que trucos, hay pautas que nos pueden ayudar a conseguir ese objetivo:

- Hablar con los profesores
Es importante que los padres mantengamos una relación buena y comunicativa con los profesores de nuestros hijos para así advertir o poder detectar algún problema o contratiempo a lo largo del curso escolar.

- No pedir los deberes por whatsapp
Y a la idea de no hacer los deberes con ellos, se une, por supuesto, el no pedirlos a otra madre por Whatsapp porque volveríamos a interferir en su proceso de autonomía y de desarrollo.

- Dejarles tiempo para jugar
Para que el rendimiento escolar sea bueno, debemos reducir en la medida de lo posible el estrés que los chavales puedan tener a la hora de hacer los deberes. Por eso es recomendable y casi obligatorio dejarles un tiempo de ocio entre que salen del colegio y llegan a casa para ponerse con sus tareas.

- No saturarles con extraescolares
Y, muy al hilo del anterior punto, está el hecho de que muchas veces los padres por intentar que nuestros hijos aprenden cosas variadas les saturamos con distintas actividades extraescolares sin darnos cuenta de que la única y más importante extraescolar a la que deben acudir es el parque.

- Confiar en ellos
Si les muestras seguridad y si les motivas, ellos mismos harán los deberes solos. ¡Todo es cuestión de confiar en ellos! ¡Te lo agradecerán!