La asombrosa técnica pomodoro para enseñar a estudiar a los niños

Una técnica infalible para ayudar a los niños a mejorar su rendimiento escolar

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Pomodoro... así, dicho, suena a pizza... ¿verdad? Pues te acercas mucho, aunque te vaya a hablar de estudios. En realidad, se trata de una técnica muy eficaz para ayudar al niño a memorizar y aprender en casa

Presta atención porque no es difícil, y los resultados pueden ser realmente sorprendentes. Con todos ustedes: la asombrosa técnica pomodoro para enseñar a estudiar a los niños (y dile adiós a las malas notas). 

En qué consiste la técnica pomodoro para enseñar a estudiar a los niños

Técnica pomodoro para mejorar el estudio de los niños

¿El objetivo? ¡Ser más productivo! Es decir: estudiar en menos tiempo y sacar mejores notas. Sí, reconozcámoslo...este es el ideal, pero en la práctica, no es tan fácil. ¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a estudiar y a memorizar de forma sencilla y en menos tiempo? ¡Ya está! ¡Pomodoro! No, que no se trata de hacer una pizza de merienda, sino de aplicar esta fascinante técnica que inventó Francesco Cirillo allá por los años 80. Eso sí, adaptándolo a los niños, ya que él lo creó para chicos de instituto y universitarios.

Importante: antes de empezar, asegúrate de que el ambiente de estudio es bueno, que no hay elementos de distracción y que tu hijo está tranquilo. Ahora sí, apunta estos pasos:

- Esta técnica divide el estudio en dos fases de estudio separadas por otras dos fases de descansos. En todos estos casos esta técnica se refiere más bien a los días de estudio más intenso, previo a un examen. Lo mejor: aprovechar los fines de semana. 

- Cada porción equivale a unos minutos de estudio determinados. Debes tener en cuenta la edad de tu hijos. Si el niño es pequeño (entre 6 y 8 años), cada porción puede equivaler a 20 minutos. Si tu hijo ya tiene entre 9 y 11 años, cada porción puede equivaler a 40 minutos. Aunque nadie mejor que tú para calcular el tiempo de estudio para tu hijo. Puedes adaptarlo según su capacidad de concentración.

Y ahora sí, aquí va nuestra pizza pomodoro, que equivale a una hora de estudio, dividida en cuatro partes, es decir, cuatro pasos, que son dos partes de estudio y dos de descanso: 

1. El primer periodo de estudio. Antes de nada, apunta el objetivo. Por ejemplo: 'estudiar las partes de la planta y la fotosíntesis'. Usa un cronómetro con alarma y programa el tiempo escogido. A los niños les encantará escuchar el sonido que marca el 'fin de estudio'. El primer tiempo de estudio puede variar entre 20 minutos en los niños más pequeños y 40 en los niños más mayores.

2. El segundo periodo será de descanso o diversión. ¡A jugar! Eso sí, por un tiempo no superior a 10 minutos en el caso de los más pequeños y 5 minutos en el caso de los mayores.

3. El tercer periodo de nuestra técnica pomodoro será de repaso, justo después del primer descanso. Otros 20 minutos para comprobar si tu hijo a retenido toda la información que estudió por la mañana.

4. El cuarto periodo, de nuevo de descanso, para disfrutar del resto de la tarde.

Esta técnica, ideada de otra forma para adultos, puede probarse con los niños. En realidad, no es tan compleja. Consiste en alternar el descanso con el estudio, y de hacerlo de forma amena para que el niño no termine aburriéndose de estudiar. Incluso se puede aplicar al día a día, en dos tandas de 10 minutos por las tardes. Estudiar después de la merienda diez minutos... jugar y repasar antes de cenar otros diez minutos. 

¿Te ves capaz de hacerlo? ¿o prefieres otra técnica de estudio? Recuerda, eso sí, que cada niño es diferente, y no todas las técnicas funcionan igual con todos. Prueba, y si te funciona...¡adelante!

Otros métodos para ayudar a estudiar a tu hijo

Existen muchas otras formas de ayudar a estudiar a tu hijo. Los más utilizados son:

- Esquemas: Una forma fantástica para sintetizar mucho contenido de forma visual. Prueba con distintos tipos de esquemas. Puede que cada tema o contenido necesite uno diferente.

- Resúmenes: Como cuando pides a tu hijo que resuma el libro o cuento que acaba de leer. Pide que te resuma el tema... ¿será capaz? Es fabuloso para ayudarles con la comprensión lectora y sobre todo, para que aprendan a sintetizar y priorizar las cosas más importantes.

- Marcadores de colores: Muchas veces la información nos llega mucho más por los ojos si aplicamos señales visuales llamativas. En este caso, cada color puede representar una prioridad sobre el texto a estudiar.

- Repetir en voz alta: Parece mentira, pero...¡funciona! Nada como pasear y hablar en voz alta para recordar más y mejor. Haz la prueba.