Cómo ayudar al alumno que saca malas notas

Posibles causas y soluciones a las malas notas de los niños

Andrés París

Una de las mayores preocupaciones de los padres respecto de los hijos es cuando estos sacan malas notas. Las notas hablan de si se alcanzan objetivos planteados al comienzo de curso, del aprendizaje y nivel madurativo de los alumnos.

Cuando estos malos resultados se prolongan en el tiempo, no es fácil de afrontar, ni por los padres, ni por los niños. Cuando un niño no saca buenas notas es un indicador de que algo no está funcionando. Averigua cuáles pueden ser las causas y cómo puedes ayudar al alumno que saca malas notas.

¿Cómo podemos ayudar al niño que saca malas notas?

Cómo ayudar al alumno que saca malas notas

Las malas calificaciones escolares de los niños pueden deberse a varios factores:

1. Falta de hábito en el estudio: Falta de estrategias para aprender o niños que no saben estudiar y tienen dificultad para desarrollar esta capacidad.

2. Poca motivación: No les interesa el aprendizaje, ni lo entienden.

3. Dificultades del aprendizaje: Cuando se dan dificultades en varias asignaturas y es acorde al esfuerzo del niño.

4. Falta de esfuerzo: Están acostumbrados a obtener las cosas sin esfuerzo. No entienden la necesidad de esforzarse por conseguir algo.

5. Emociones encontradas: Estar preocupados o tristes impide la concentración necesaria para estudiar.

Los padres, muchas veces, lejos de buscar alguna solución meditada, entramos en ira, regañamos, gritamos, castigamos, y amenazamos, sin saber que estamos provocando que nuestros hijos se hagan más 'pequeños', pierdan confianza, autoestima, y acaben asumiendo el rol del mal estudiante, basándose en los comentarios que les hacemos.

5 consejos para ayudar a los niños a mejorar sus notas escolares

1- Lo primero de todo es no gritar, es asumir el problema y generar la confianza con él para que pueda contarnos. Tener con él una comunicación afectiva, escucharle y ver que muy probablemente también este frustrado. Mostrar cariño.

2- Indagar sobre las causas de los suspensos, hablar con hijos y profesores. Dejando a un lado problemas de trastornos o déficits de aprendizaje, la mayoría de las ocasiones los niños no aprenden por una mera cuestión técnica: No saben aprender

3- Es bueno crear un equipo que esté formado por alumno, padres y profesores, para que todos se responsabilicen y se pueda construir de una forma inteligente y positiva un buen método que ayude al alumno.

4- Confeccionar un plan de estudio motivador y realista, en el que todos estén de acuerdo. Es positivo que no se esté encima del hijo todo el rato observando si estudia o no. Ese es el papel fundamental del padre o madre, supervisar la tarea, hacerles seguros, orientarlos y no caer en la sobreprotección. Con la protección los hacemos inútiles, al realizar nosotros lo que ellos deben hacer y aprender.

5- Partir del nivel del alumno. No dar nada por supuesto y caminar hacia el objetivo paso a paso, sin prisas, con mucha seguridad.

Es muy importante saber cómo ayudar a un niño que pasa por este problema. No se trata solo de un fracaso escolar, afecta brutalmente a la autoestima del niño, a la insatisfacción que creen que generan en los padres, se desprecian. Exportan su fracaso escolar a posibles fracasos familiares.

Es responsabilidad de los padres romper el vínculo que existe entre los resultados de las notas con la satisfacción o insatisfacción que sentimos por nuestro hijo. No juzgarles por los resultados, debemos asegurar su confianza al mismo tiempo que los exigimos, porque sin exigencia ningún hijo se siente valorado y querido.