Enseña a tu hijo a conseguir pequeñas metas para mejorarse cada día

¿Cuál serían las metas que podemos ponernos los padres? 

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Otoño, invierno, primavera o verano... Cualquier época del año es buena para enseñarles a los niños a crear sus pequeñas metas para mejorarse cada día. Mini logros que le harán ser más feliz y convertirse en una gran persona. Y un proceso del que también, como padres, podemos aprender para mejorarnos.

Pequeños gestos para que los niños se mejoren cada día como persona

¿Cuál serían las metas que podemos ponernos los padres? 

Para conseguir una meta es necesario dirigir acciones para un fin concreto, es decir, hay que tomar acción. Si una persona quiere correr una maratón, deberá prepararse y ser disciplinado en sus entrenamientos; si una persona quiere ser periodista, deberá formarse en ello y practicar sus habilidades comunicativas; y si un niño o niña quiere aprender a montar en bici, tendrá que practicar y trabajar, con ayuda de sus referentes, sus miedos a caerse.

Pues bien, todo esto está relacionado con las metas. En el mundo de la inteligencia emocional, las metas son consideradas oportunidades de aprendizaje y crecimiento, y para saber si una meta la podemos conseguir o está dentro de nuestras posibilidades, definimos el acróstico M.E.T.A. de la siguiente forma:

- M: tiene que ser Medible en el tiempo.

- E: Específica, capaz de poder ser concretada, es decir, bien definida.

- T: Tangible, que sea palpable.

- A: Alcanzable, asequible a mis circunstancias. 

Tengo claro que este desglose nos puede ayudar a valorar nuestros objetivos, tanto profesionales como personales. Y de esta forma además nuestros hijos verán nuestros esfuerzos por conseguir ese deseo que queremos.

Pero es inevitable que la rutina del día día nos haga estar inmersos en nuestros trabajos, tareas, actividades, quedadas y reparamos poco en darnos la oportunidad de hacer algo, por pequeño que sea, que nos ayude a ser mejores personas. Pequeñas metas que nos ayuden a darnos cuenta de que sí podemos y que sí queremos. ¿Quién no quiere ser mejor persona? Como decía Robert Baden-Powell, 'Intenta dejar este mundo un poco mejor de como lo encontraste'. 

¿Y cómo podemos enseñar esto a nuestros hijos e hijas? En primer lugar con el ejemplo, y además compartiéndolo con ellos: 'Cariño, ¿sabes lo que hice hoy en el trabajo? Resulta que hay un compañero nuevo y la verdad que nunca había hablado mucho con él, ya que siempre ando muy liada, pero hoy le invité a un café para poder conocerle un poco más y ayudar a que se sienta más cómodo en la oficina'.

Si yo como madre o padre, comparto eso que hice en casa, lo primero que harán mis hijos es darse cuenta que me gusta contarles lo que hago en mi día a día. También verán que mamá o papá hace esfuerzos por ayudar a otros, que buscan el tiempo para ello. Y de la misma manera podemos invitarles a que ellos también hagan esos pequeños gestos. Además, es importante que sepan que mejorarse cada día requiere esfuerzo.

Para hacerlo operativo podemos escribir en una pizarra, de esas que todos tenemos en un lugar visible, pequeñas metas que nos proponemos para realizar cada semana y una vez que las llevemos a cabo las compartiremos en familia, desde el respeto y desde la validación por el esfuerzo de la otra persona. También compartiremos cómo nos hemos sentido, de esta manera estamos también escuchando nuestro interior, trabajando así una vez más en el autoconocimiento.

No hay duda de que, poco a poco, nuestros hijos e hijas podrán ir proponiéndose pequeñas metas y que esos logros compartidos les harán crecer. Verán su poder de hacer y crecer, aumentando así su autoestima y tomando conciencia de su sentir.

Situaciones en las que tu hijo se puede mejorar cada día 

Os pongo ejemplos concretos que podemos decir a nuestros hijos, aunque también es importante que salga de ellos mismos:

- Muchas veces nuestros hijos se niegan a probar algo de comida, por el olor o por el aspecto, pues aquí es el momento de trabajar en ello. Luego decidirán si les gusta o no, pero que lo prueben. Así por las buenas, es probable que no lo hagan, las varitas mágicas no existen, pero haciendo el trabajo previo que he comentado antes, será más fácil.

- Jugar con algún compañero que quizá está algo más solo en el recreo o en el patio. Se lo puede proponer y hacerlo durante algunos días, seguro no es cómo el resto de sus amigas o amigos, pero sí podrá aprender cosas de él o ella. Luego lo compartirá en casa.

- Estar más atenta o atento a cómo dejo la habitación y esforzarme porque esté más ordenada. Darnos cuenta de la satisfacción que se siente cuando está recogida. 

¿Cuál serían las metas que podemos ponernos los padres? 

enseña a tu hijo a conseguir pequeñas metas para mejorarse cada día

También las mamás y papás, podemos proponernos pequeñas metas para cada día:

- Hoy no voy a gritar, antes respiraré profundamente para calmarme.

- Jugaré más tiempo con mis hijos, a pesar del cansancio del trabajo y de las tareas del hogar que siempre quedan pendientes.

- Respetaré más los tiempos de mis hijos, siendo previsor o previsora de sus ganas de jugar o de su ritmo en las comidas, por ejemplo.

El objetivo de esta vida es ser felices, y eso depende de cada uno de nosotros y nosotras. No dudes que estos pequeños gestos ayudan.