Valor del esfuerzo y trabajo en los niños

Cómo conseguir educar a los hijos con valores como la disciplina, la responsabilidad y el trabajo

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

El esfuerzo ayuda a afrontar los retos y metas que supone la vida, por lo tanto, enseñar a los niños a esforzarse y a tener fuerza de voluntad es algo básico para su educación. Hoy, más que nunca, es necesario fomentar la capacidad de autocontrol de los niños para que sean capaces de soportar los esfuerzos de la vida en sociedad. Nada mejor que el valor del trabajo para enseñar a los niños a que sean personas eficientes, responsables y disciplinadas.

Cómo fomentar el valor del esfuerzo y del trabajo en los niños

Valor del esfuerzo

Cuando los niños crecen sin haber luchado por las pequeñas cosas cotidianas, es posible que se conviertan en adultos mediocres, débiles, inconstantes, caprichosos, e incapaces de cumplir tareas y objetivos.

La fuerza de voluntad y el esfuerzo se entrena día a día, pero, ¿cómo lograrlo?. Guiainfantil.com nos da algunas ideas para conseguir inculcar el valor del trabajo en los hijos:

- Inculcar la obediencia: para que los niños acepten una serie de normas y no se guíen por los caprichos del momento.

- Motivar a los niños: para que surja la disposición a esforzarse para lograr un objetivo determinado.

- No imponer tareas u obligaciones, sino argumentarlas y explicarlas para que el niño pueda comprender por qué tiene que hacer algo determinado, de lo contrario será más difícil que se esfuerce por hacer sus tareas.

- Dar ejemplo: será mucho más fácil que los niños adquieran el valor del esfuerzo y el trabajo si ven que los padres muestran fuerza de voluntad y tesón en su día a día, y no estén todo el tiempo quejándose de que tienen que trabajar. Trabajar no es malo.

- Ser pacientes y constantes: la constancia a la hora de enseñar a los niños a esforzarse es fundamental.

- Ser firmes y exigir el esfuerzo del niño no cediendo a sus caprichos.

- Dar tareas adecuadas a su edad, su capacidad y posibilidades intentando que obtenga éxito al final del proceso.

- No permitir que el niño abandone tareas sin terminar. Hacer excepciones solo en casos concretos.

- Favorecer que se proponga pequeños retos: colecciones, deportes o aficiones que tenga que realizar periódicamente y no dejar que los abandone.

- Alabar sus logros siempre que haya realizado algún esfuerzo.

- Orientar y enseñar las tareas a los niños. Recuerda que ellos no nacen sabiéndolo todo.