Niños que no paran de cantar, silbar o hacer ruido

Qué hacer si tu hijo no está nunca callado

Jimena Ocampo Lozano

Los niños son por naturaleza inquietos, curiosos, movidos...sobre todo cuando son muy pequeños, y eso es buena señal. Significa que se desarrollan con normalidad y que no hay de qué preocuparse. Hay niños más inquietos que otros, pero por lo general, donde hay niños, hay ruido. 

Pero, ¿es normal que un niño no pare de canturrear, silbar o hacer ruiditos?

Niños que siempre están haciendo ruido

Niños que no paran de hacer ruido

En principio, no hay nada de raro en estas conductas, aunque pueden ponernos muy nerviosos, el grado de tolerancia de los padres es importante para valorar si detrás de esas conductas se esconde algo más o no. Es importante valorar la "cantidad de ruidos" que hace el niño, en qué momentos, su intensidad y en general, cómo es el niño y la edad que tiene, ya que no es lo mismo un niño de 3 años que de 7 años.

Si en general es un niño tranquilo, que canturree, silbe o haga ruido, está dentro de la normalidad. Los niños cantan mientras juegan, hablan "solos", silban (les encanta cuando han aprendido a hacerlo)...y no hay de qué preocuparse. 

El movimiento y la actividad en los niños implica vitalidad y les sirve a los niños para aliviar tensiones y expresar lo que sienten y les ocurre cuando no tiene otros medios y recursos psicológicos para ello.

Hay que diferenciar esto de cuando un niño, además de cantar, hablar, silbar o hacer ruido, es, en general, un niño inquieto, no se centra en los juegos, pasa de una actividad a otra, lo toquetea todo, se muestra agitado,  etc... Entonces podemos decir que esos ruiditos que tan nerviosos nos ponen, son tal vez el signo de algo más, y nos encontremos ante un niño impulsivo, inquieto, con dificultades atencionales,  hiperactivo o que simplemente quiera llamar nuestra atención. Por lo tanto habrá que consultar a un especialista que valore en totalidad al niño y determine si hay o no de qué preocuparse.

Siempre hay que tomar esto con cautela ya que dependerá de la edad del niño, de su carácter, del ambiente que le rodee, o de los momentos o actividades que esté realizando y siempre hay que tener en cuenta, que no interfiera en su actividad normal. 

Por lo tanto, para poder responder a la pregunta de ¿por qué mi hijo no para de cantar, silbar, hablar o hacer ruidos? no podemos dar una respuesta única y rotunda, hay que valorar en todo su conjunto al niño, (edad, carácter, ambiente, situaciones en que se produce) y de los padres,  estrés, carácter, exigencias, etc...) y siempre y ante la duda, consultar a un profesional de la infancia, que será quien podrá darnos una respuesta certera y eficaz.