Alicia quiere ser cantante. Cuentos infantiles sobre el esfuerzo

Cuentos para niños sobre la perseverancia y el trabajo

El éxito no suele tocar a la puerta, pocos y muy contados son los que tienen un enorme golpe de suerte que les catapulta al estrellato. El éxito hay que trabajarlo, con esfuerzo y perseverancia.

Esta enseñanza es importante para los niños y podemos hacérselo comprender a través de este cuento original de Marisa Alonso Santamaría: Alicia quiere ser cantante. Un cuento infantil sobre cómo el esfuerzo y el trabajo constante son fundamentales para alcanzar nuestros sueños.

Cuentos infantiles sobre el esfuerzo: Alicia quiere ser cantante

Cuentos para niños: Alicia quiere ser cantante 

Alicia quería ser cantante. Cantaba y cantaba a todas horas correteando por la casa; en el salón, en la cocina, en el baño, en su dormitorio  pero, había un pequeño problema, su familia sabía que no lo hacía muy bien.

- ¿Por qué no tomas clase de canto? - Le dijo su madre un día viendo a la niña tan entusiasmada, - me han dicho que hay una profesora a la vuelta de la esquina que...

Pero Alicia, era muy vergonzosa, negó con la cabeza y echó a correr escaleras arriba hacia su dormitorio.

Unos meses después, su padre consciente de que su hija no afinaba bien y viendo el empeño que seguía poniendo  en cantar insistió:

- Alicia, he hablado con un profesor de canto que estaría feliz de tenerte entre sus alumnos.

Pero la niña de nuevo negó con la cabeza sin decir palabra y, se alejó corriendo en dirección al jardín de la casa.

Pasado un tiempo fueron sus hermanos los que se plantaron delante de la pequeña y dijeron:

- Alicia, si de verdad quieres ser cantante, tienes que ir a aprender o nunca alcanzarás tu sueño - y muy serios salieron de la habitación.

Por primera vez, Alicia no echó a correr y se paró a pensar cuando vio a sus hermanos preocupados por ella.

Estuvo toda la noche reflexionando y al fin decidió que su familia tenía razón. A la mañana siguiente habló con sus padres y empezó a dar clases de canto esa misma tarde.

Descubrió que asistir a las clases era muy divertido, mucho más de lo que hubiera imaginado. Aprendió las notas musicales, a respirar, a afinar su voz, a trabajar con las cuerdas vocales sin forzar su garganta y, lo más importante,  a disfrutar y disfrutar de la música cada día más y a hacer nuevos amigos.

Su familia era feliz viendo los progresos de la pequeña, cada vez  afinaba mejor y, además, empezó a cantar delante de sus compañeros perdiendo su timidez. 

Un día, sorprendió a todos anunciando que iba a cantar en el teatro de la ciudad. Toda su familia fue a verla ese día y, tuvo tanto éxito, que se sintieron muy orgullosos de Alicia y empezaron a presumir de tener una gran artista en casa. 

Así fue como Alicia, empujada por todos los que la querían, aprendió a cantar muy bien y ahora solo canta en sus giras y en casa cuando se lo piden.