El test de los 3 deseos para saber si los niños son felices realmente

La pregunta para saber el grado de felicidad de tus hijos

Gabriela Matienzo
Gabriela Matienzo Psicóloga infantil

Puede haber muchos temas en los que los puntos de vista de los padres de familia del mundo no coincidan. Cada uno tenemos una manera diferente de educar a los niños. Pero, sin duda, la mayoría contestarían que su mayor deseo es que sus hijos sean felices; en este aspecto estamos casi todos de acuerdo. Pero, ¿qué es la felicidad para los niños? Para descubrir si nuestros hijos son felices realmente te propongo el test de los 3 deseos, una herramienta sencilla que nos puede dar una idea de cómo se sienten los pequeños.

¿Qué es la felicidad para los niños?

¿Conoces el test de los 3 deseos sobre la felicidad de los niños?

A la hora de definir la felicidad podríamos hablar de 'un momento duradero de satisfacción, donde no hay necesidades que apremien, ni sufrimientos que atormenten'.

Es verdad que hay otros elementos en la definición de felicidad, como el cumplimiento de metas, deseos y objetivos, pero hablando de los niños, podemos dejar en segundo plano este aspecto, ya que afortunadamente aún no deben preocuparse grandemente por temas de logro más allá de temas escolares (que nosotros no debemos sobrevalorar más allá de lo que tiene que ver con el esfuerzo).

La felicidad, además, como todos sabemos es subjetiva y relativa. Dos niños, en este caso, bajo las mismas circunstancias, no necesariamente experimentaran la misma sensación de bienestar y plenitud.

Para ser felices a veces no es necesaria ninguna condición previa, y así, hay niños que parecen siempre estar felices y sentirse a gusto con la vida y con aquello que tienen a su alrededor; y niños que, pese a que tienen todas las condiciones para estar bien, parecen estar siempre insatisfechos y desear más.

Para que los niños alcancen un estado de satisfacción cercano a lo que definimos como felicidad, debemos proporcionarles algunas condiciones externas básicas como:

  • Necesidades básicas de alimentación, casa, vestido, etc.
  • Acceso a la educación ya sea en sistema escolarizado o homeschooling.
  • Acceso a servicios médicos.
  • Sentirse protegido y amado por sus padres o tutores.
  • Formación en valores.
  • Ambiente de respeto y armonía en casa.
  • Ambiente escolar sano.
  • Relaciones sociales con pares y adultos positivas.
  • Momentos de juego y recreación.
  • Estilo de crianza que le permita sentirse apreciado en todo momento.
  • No existan factores de estrés importantes como una separación conflictiva de los padres, una enfermedad en la familia, problemas financieros, etc.

Por otro lado, hay ciertas cualidades y habilidades que es importante fomentar en los niños, que les permiten apreciar las cosas a su alcance y sentirse satisfechos y felices con ellas tales como:

  • Visión optimista de la vida.
  • Capacidad de resolución de problemas.
  • Flexibilidad y adaptabilidad.
  • Tolerancia a la frustración.
  • Empatía y sensibilidad.
  • Gratitud.
  • Valores tales como el respeto, la solidaridad, la honestidad, etc. que les permiten relacionarse de una manera positiva con su entorno.

Si bien hay aspectos que están dados por el temperamento y la personalidad de cada niño, muchos de los aspectos mencionados dependen del medio y el estilo de crianza que en los que se vean envueltos, por eso es muy importante no perderlos de vista.

Conoce el test de los 3 deseos para saber si tu hijo es feliz

Descubre si tus hijos son realmente felices

Una pregunta que yo utilizo mucho en terapia para saber si un niño está en el canal de satisfacción y felicidad o, por el contrario, si algo le agobia o le preocupa es la siguiente: Si pudieras pedir tres deseos (lo que fuera), ¿qué deseos pedirías?

A partir de su respuesta, podemos saber un poco más de su personalidad, de su nivel de satisfacción con su vida actual y de sus preocupaciones o agobios. Las contestaciones de los niños se podrían agrupar de tres formas:

- Si el niño es feliz

De un niño feliz, tenemos que esperar respuestas despreocupadas del tipo:

Yo desearía...

  • Tener superpoderes
  • Un juguete o todos los juguetes del mundo
  • Una mascota
  • Un helado
  • Un videojuego
  • Más deseos
  • Un viaje, etc.

- Si el niño es especialmente sensible

Hay niños que en sus respuestas reflejan deseos no solo para ellos sino para otros, o preocupaciones generales sobre el mundo o temas ambientales, lo cual nos deja saber más sobre su personalidad y su sensibilidad:

  • Que mi familia siempre esté feliz
  • Que mi papá no trabaje tanto
  • Que nadie se muera
  • Que no haya guerras
  • Que no haya más contaminación
  • Que los animales no se extingan
  • Que no haya gente mala
  • Que no haya temblores ni desastres naturales

- Cuando algo agobia al niño

Sin embargo, hay respuestas más específicas con su situación de vida, que nos hablan acerca de un agobio o factor de estrés que probablemente le esté restando la sensación de ser felices tales como:

  • Que mi mamá y mi papá no se peleen
  • Que mis padres tengan más dinero
  • Que mi papá no esté tan enojado siempre
  • Tener más amigos
  • Sacar mejores calificaciones
  • No tener que ir al colegio
  • Ser más delgado
  • Ser más inteligente
  • No tener pesadillas

Sobra decir el tipo de preocupación que reflejan cada una de estas respuestas: dificultades en el área familiar, social, personal, miedos, etc.

¿Qué significan las respuestas de nuestros hijos?

En todos los casos las respuestas nos dan luz sobre el mundo interior de los niños y son una buena brújula para saber si están disfrutando su vida o si hay algún tema en el que sea necesario intervenir. Esta es una pregunta que los padres pueden hacer naturalmente a sus hijos o diseñar un juego simple donde cada quien escriba sus deseos y poder así contar con esta valiosa información.

La otra forma es mucho más directa y también perfectamente válida y consiste en preguntarles directamente si son felices y por qué.

Como padres no tenemos control sobre todo aquello que puede tocarles enfrentar a nuestros hijos, sin embargo, conocer qué les está impidiendo relajarse y disfrutar sin preocupaciones su día a día es un primer paso maravilloso para actuar en aquellos temas que podemos modificar, ayudarles a enfrentar aquellos que no podemos y buscar ayuda profesional en aquellos que están sobrepasándolos, para seguir haciendo lo mejor que esté en nuestras manos en el camino de enseñarles a disfrutar y ser felices.