Los 4 escalones para conseguir que los niños sean más felices

Lograr la felicidad de tus hijos pasa por estos cuatro primeros logros

Andrés París

Si preguntas a cualquier padre o madre qué es lo que quiere para sus hijos, la gran mayoría te contestará que, al final, lo único que pretende es lograr la felicidad de sus pequeños. Parece una meta un tanto abstracta, por lo que a mí me gusta imaginármela como una escalera que hay que escalar y que, al final, en lo más alto, se encuentra la felicidad. Si así fuera, debemos acompañar a nuestros hijos en cada uno de sus escalones para lograr finalmente que los niños sean más felices.

Cómo lograr que los niños sean más felices

Los escalones para lograr que los niños sean felices

Me alegra saber que el objetivo final de de los padres es lograr que sus hijos sean más felices. Y es que, en la mayoría de las ocasiones es lo que perseguimos todos. Según define el diccionario de la Real Academia Española, la felicidad es un “estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”. 

Desde mi punto de vista, son cuatro los pasos que debemos dar hasta conseguir tener unos niños felices o un estado de felicidad adecuado. Con seguridad que existen otros factores, pero me gustaría centrarme en los siguientes.

Muchas veces me pregunto si, efectivamente, la felicidad estuviera al final de la escalera cuántos escalones tendría. La verdad es que no tengo ni idea de cuántos escalones tiene, pero sí estoy convencido de que los 4 primeros serían estos:

1. Aceptación y adaptación
El número uno es la aceptación y adaptación. Aceptar las circunstancias y adaptarse a las mismas es, además de símbolo de inteligencia, una brillante actitud para empezar los escalones de la felicidad. Todo niño feliz está adaptado y aceptado en su momento, circunstancias y contexto.

2. Responsabilidad y autonomía
El número dos la responsabilidad y la autonomía. El hecho de hacerse cargo de tus cosas y hacerlo de manera autónoma, son piezas fundamentales que aumentan la autoestima y generan situaciones placenteras para cada niño.

3. Autoconfianza
El número tres es estar enfocado hacia objetivos con autoconfianza. Confiar en uno mismo es simplemente saber y conocer los recursos que tiene para enfrentarse a situaciones o problemas. El hecho de conocer te hace tener confianza en ti mismo, un requisito imprescindible para la vida presente y futura del niño.

4. Imagen de uno mismo
El número cuatro es tener una imagen ajustada y positiva de uno mismo. Un pensamiento ajustado de quién eres y qué imagen tienes en tu entorno en un gran punto de partida hacia un desarrollo equilibrado del niño. Y una visión positiva de uno mismo siempre te da un punto extra en la resolución de los problemas cotidianos.

Para trabajar la visión positiva es muy importante que los padres cambiemos nuestra forma de comunicarnos con los hijos. Debemos evitar etiquetas, eliminar el lenguaje negativo, cambiar “tengo por quiero” para que se imbuyan de esa comunicación en positivo que a lo largo de los años solo puede producir beneficios.

Nunca podemos olvidar que estos son los primeros 4 escalones para llegar a la felicidad, nuestro principal deseo como padres para nuestros niños. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la felicidad es un objetivo ambiguo y, por tanto, se trata de educarles en que esta sea la consecuencia de ir consiguiendo pequeños objetivos o pasos hasta alcanzar un estado alto de felicidad o bienestar

Como nota final, me gustaría destacar que no se debe confundir la felicidad con el éxito. Ambas palabras son un poco ambiguas, pero conviene no interpretarlas como una consecuencia de la otra. Hay que enseñar a los niños que se puede tener éxito sin felicidad, y viceversa.

Y tú, ¿has conseguido que tus hijos sean más felices? ¿Estáis trabajando en estos 4 escalones?