La importancia del refuerzo verbal positivo en el aula para motivar a los niños

Técnicas de refuerzo positivo en el aula para estimular a los niños

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Entendemos por refuerzo positivo la consecuencia o estímulo que damos a una conducta que queremos mantener o aumentar en un niño. Este término, procedente del mundo de la psicología conductista, está basado en el modelo del psicólogo estadounidense B.F. Skinner (1904-1990). Dado que el objetivo principal es, aumentar y/o mantener una conducta determinada, ese reforzador que presentamos, debe ser considerado positivo y agradable para la alumna o el alumno. 

En el aula, hay muchas conductas y actitudes en las niñas y niños que queremos mantener, ya que consideramos que son adecuadas, tanto a nivel individual como a nivel grupal. Te invitamos a conocer las técnicas de refuerzo verbal positivo que podemos utilizar con los niños en el aula. 

El refuerzo verbal positivo en el aula para motivar a los alumnos

Refuerzos positivos para los alumnos

Los reforzadores pueden ser verbales o materiales. Como por ejemplo un elogio o una “carita feliz”, ¿verdad? Que las ponemos en la mano de la niña o el niño porque ha “hecho bien” algo.

En las aulas es muy frecuente el reforzador material, ya sea en forma de dibujito en la mano, de sellito en la agenda o de fichita extra pero chuli.

Pues bien, yo quiero invitaros a darle una vuelta y otra vuelta más a los reforzadores verbales positivos, al elogio que realmente vale, a la palabra dicha con amor que convierte en importante a mi alumna o alumno, al confío en ti porque “tú sí que vales”. ¿Cómo ponerlo en práctica? 

- Si yo soy capaz de emocionarme con el trabajo y esfuerzo de una alumna o alumno, pero emocionarme de verdad y no solo dándole la palmadita en la espalda, conseguiré lo mismo en ella o en él, y qué mejor refuerzo positivo que el auto convencimiento de la validez de esa persona. De esta manera habré generado posibilidad de logro, satisfacción individual primero y después compartida con el docente y la familia.

- Es importante respetar la individualidad de cada una y cada uno, valorar sus esfuerzos, no sus resultados, para ello es necesario conocerles, escucharles con atención, mirarles a los ojos…

- El lenguaje crea realidades, y creedme que así es. Como docentes tenemos un arma valiosísima en nuestras palabras, y si no recordad cuando de pequeños llegábamos a casa diciendo: “mamá es que la profe me ha dicho…”, y eso era una verdad absoluta. Os aconsejo la técnica del sándwich, que aprendí de mi amigo Andrés París en su libro La mochila del líder, que consiste en decir tres actitudes de la niña o el niño: primero una positiva, después una que pensemos deba mejorar y por último otra positiva. Os aseguro que funciona.

- Y debemos practicar que nuestras alumnas y alumnos estén en C.A.S.A., es decir, en Curiosidad, Alegría, Seguridad y Admiración.

Nota de la escritora: he querido empezar usando el género femenino a la hora escribir los géneros, en homenaje a la mujer.