Qué hay detrás de las peligrosas adicciones de niños y adolescentes

Las distintas adicciones infantiles pueden esconder problemas emocionales

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Es complicado explicarse cómo se entra en el mundo de las adicciones ni porque se llega a él. Simplemente, un día lo pruebas, te gusta la sensación que te produce, y comienzas a repetir hasta que tu mundo no tiene sentido sin esa adicción.

Nos puede pasar de adultos, de adolescentes pero también de niños. Porque una adicción no es solo droga, alcohol o juego; una adicción también es fumar, comprar, la comida, morderse las uñas... Incluso, podemos tener adicciones emocionales, y esto, queridos lectores, puede ocurrir a cualquier edad. Pero, ¿que hay detrás de las adicciones de los niños y los adolescentes? ¿Por qué se desarrollan y cómo les afectan?

Por qué se desarrolla una adicción infantil

Las adicciones en niños y en adolescentes. ¿qué las motiva?

Se dice que la adicción es una zona de confort, un lugar donde nos encontramos cómodos y en un estado emocional que no es el real. Salir de esta zona de confort nos puede asustar, pero más miedo da vivir controlado por una adicción. Mejor es ser tú el propio dueño de tu vida. Decía el pensador Anthony de Tello: “Solo controlas aquello de lo que eres consciente. El resto te controla a ti”.

Desgraciadamente, hoy en día, es frecuente que nuestros adolescentes caigan en adicciones como las drogas, el alcohol, los juegos electrónicos o incluso, la dependencia emocional cuando empiezan a tener relaciones de pareja. Por ello, es necesario que como padres, estemos preparados por si debemos afrontar esta situación.

Para empezar, una adicción viene de “a-dicción”, un “NO-Dicho”, es algo que no se cuenta en nuestra familia, y que arrastramos de generación en generación, hasta que un familiar, a través de la adicción, intenta hacer frente a esta situación que salvará al clan familiar. Por este secreto familiar, debemos empezar. Pregunta a tus padres, abuelos o tíos si hay algo que no se ha contado en vuestra familia.

Problemas emocionales tras las adicciones de niños y adolescentes

La adicción es un recurso de supervivencia. Por lo tanto, nos debemos hacer dos preguntas. Por un lado, 'por qué la estás viviendo' y, por otro, 'para qué está en tu vida esta adicción'. Tomar conciencia de esto, es un gran paso. Pongamos algunos ejemplos:

1. La adicción a la comida
Es probable, que si hay adicción a la comida, es que haya un vacío emocional relacionado con una ausencia de una madre, o con una falta de protección o con la soledad que produce el aburrimiento o por la propia soledad.

2. La adicción a los juegos
En el caso de la adicción a los juegos, pueden estar evitando entrar en contacto con alguna emoción como puede ser la falta de amor recibida en la infancia. 

3. La adicción emocional
Cuando hay una adicción emocional es posible que haya una necesidad imperiosa de estar con alguien debido a una infancia donde no ha habido unos padres presentes. Si no se ha tenido lo que se necesitaba de los padres, es posible que el adolescente decida 'engancharse' a la primera persona que se le acerca y le dice algo agradable.

Como puedes ver con estos ejemplos, es muy importante que nuestros hijos cubran todas sus necesidades desde la infancia, o de lo contrario, crecerán con una carencia que podría desembocar en algún tipo de adicción.

Si afortunadamente no es tu caso, me alegro, ¡sigue haciéndolo así por el bien tuyo y de tu familia! Pero si, por el contrario, estás viviendo algo similar con algún familiar tuyo, además de encontrar el para qué está ocurriendo y preguntar en el entorno familiar, acude a un profesional que os guíe y acompañe para superar este proceso en vuestras vidas.