Causas del asma infantil: los alérgenos

¿Qué causa el asma en los niños?

Para realizar un diagnóstico y control adecuados del asma infantil, es necesario considerar si existen antecedentes familiares del niño en cuanto a asma, a qué alérgenos (ácaros del polvo, polen, moho por la humedad) está expuesto el niño, qué frecuencia y gravedad tienen sus síntomas y qué otras infecciones respiratorias pueden presentar los mismos síntomas.

Para que el control de la enfermedad sea efectivo y se puedan eliminar los síntomas que causa la crisis asmática es preciso determinar cuál es el alérgeno desencadenante y poner en marcha una serie de estrategias.

5 causas del asma infantil

Niña estornuda asma

1. Animales. La mayoría de las personas piensan que las alergias a animales están producidas por su piel o pelo, pero también hay otras muchas causas como son las proteínas secretadas por las glándulas sebáceas, la saliva y la orina. Además, aunque el animal no esté a la vista, sus agentes se encuentran en pequeñas partículas circulando por el aire, muebles y moquetas. No olvides, después de jugar con el animal, hay que lavarse bien las manos y limpiar su ropa para quitar los agentes alérgicos. 

2. Ácaros del polvo doméstico. Los ácaros de polvo son microorganismos similares a las arañas, que se alimentan de las escamas muertas de la piel humana y que viven en colchones, camas, muebles, alfombras y cortinas. Es difícil eliminarlos totalmente, pero podemos seguir una serie de recomendaciones para intentar reducirlos, como lavar con agua muy caliente (55º) sábanas y mantas, utilizar guantes y mascarilla mientras se realiza la limpieza para reducir la exposición al polvo y a los irritantes de los limpiadores, reemplazar los tejidos de lana por materiales sintéticos, evitar la presencia de muñecos de trapo o peluches o lavarlos con frecuencia... 

3. Hongos. Son un agente alérgico que puede encontrarse tanto en el interior como en el exterior de las casas. Controla grifos, mangueras y llaves de paso del agua para evitar pérdidas que favorezcan la humedad; si tienes aire acondicionado, deja abiertas las ventanas al principio;
utiliza un deshumificador que mantenga la humedad ambiental por debajo del 50 por ciento y  ventila todas las habitaciones a diario, incluyendo baños y sótanos.

4. Pólenes. Pueden producir síntomas asmáticos y alérgicos incluso a kilómetros de distancia. Existen muchos tipos y es preciso saber cuál nos perjudica a través de unas pruebas o exámenes diagnósticos. Durante los meses primaverales es cuando el periodo de alergia está más extendido. Es imposible evitar las salidas al exterior, pero hay algunas sugerencias que podemos seguir para prevenir el agravamiento de los síntomas. Como consejos, evita salir de casa a primeras o últimas horas del día o después de lluvias, cuando los niveles de polen son menores,  utiliza aire acondicionado en vez de ventiladores o apertura de ventanas, después del lavado, usa la secadora y no saques la ropa al exterior para evitar que el polen se meta en los tejidos.

5. Látex. El látex se extrae del árbol tropical Hevea Brasiliensis y se utiliza, sobre todo, en la producción de caucho. Actualmente, está muy distribuido en múltiples productos o útiles, sobre todo, en el ámbito sanitario. Cualquier persona que utilice productos de látex puede sensibilizarse. Sin embargo, el riesgo es mayor en individuos alérgicos con rinitis, asma o dermatitis por otros alérgenos. 

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com