Los reveladores de placa en los niños. Limpieza dental

Cómo saber si los niños se han cepillado bien los dientes

Irene IglesiasOdontóloga

El cepillado de dientes debe ser completo y efectivo. Si no limpiamos todas los dientes por todas sus superficies, incluidas las interdentales, nos exponemos a tener caries y gingivitis con la tranquilidad y la confianza que nos da habernos cepillado ya creyendo que lo hemos hecho bien. 

Con nuestros hijos tenemos además la dificultad de que no se dejan cepillar fácilmente, tenemos que distraerlos para que mantengan la boca abierta y tardar el menor tiempo posible. A veces, entonces, nos conformamos con haber metido el cepillo en la boca, haber dado cuatro pasadas y cuatro barridas y ya. No pensamos en lo pegajoso que es el azúcar,el manjar para las bacterias cariogénicas. Muy pegajoso y una simple pasada con el cepillo no elimina todos los restos de comida. Para que nos hagamos una idea recuerda el chapapote sobre las rocas: esa sustancia negra y viscosa en la boca resulta ser blanquecina, y al ser del mismo color que el diente en ocasiones no la eliminamos por completo.

Cómo saber si el niño se ha cepillado bien los dientes

Niño con cepillo de dientes

Comprobar la calidad del cepillado es bastante fácil si se utilizan reveladores de placa bacteriana. Estos productos tiñen la placa que no hemos eliminado a pesar de todos los esfuerzos, ya sea porque nos hemos olvidado de pasar por ciertas zonas, ya sea porque no hemos insistido lo suficiente. La tinción con un revelador de placa la va a poner de manifiesto coloreando de un rosa fucsia las áreas en las que debemos insistir más

La forma de utilización es la siguiente: primero cepillamos al niño tal como lo hacemos habitualmente. Luego el revelador de placa. En bebés se puede hacer con el producto en forma de gotas, mojando una bolita de algodón y pincelando todos los dientes. En niños mayores chupando medio comprimido durante un par de minutos y luego escupiendo y enjuagándose, una sola vez, para retirar el excedente. Y observamos y miramos, a ser posible ayudados de buena luz y un pequeño espejo de maquillaje (sería ideal un espejo como el que tenemos los dentistas). Las zonas intensamente teñidas las tenemos que volver a cepillar. Entonces volvemos a cepillar y de nuevo revisamos. Nos sorprenderemos de cómo a veces hasta la tercera no va la vencida. 

Esta prueba la podemos repetir cada 3-4 días hasta que vamos viendo que lo hacemos mejor, y podemos ir distanciando su realización. 

Si los padres utilizamos el revelador de placa en nuestra propia boca veremos la dificultad que tiene el asunto y comprenderemos la importancia de realizar personalmente el cepillado en menores de 6-7 años y supervisarlo hasta los 12-13. También es particularmente útil en pacientes portadores de ortodoncia. Así que a partir de ahora no tendremos excusas para ver ni un átomo de suciedad en la boca.