La hora del baño: una ayuda para no mojar la cama

Un baño relajantes ayudará al niño a controlar el pis

Una buena técnica para que el niño no se despierte por la noche y moje la cama, es conseguir que él se vaya a la cama lo más relajado posible para que su sueño sea placentero. Para ello, una de las mejores técnicas es darle un baño. Sin embargo, en ocasiones a los niños les cuesta habituarse a las rutinas de higiene y rechazan la hora del baño aún cuando por su edad ya es de esperar que tengan adquirido este hábito.

Cómo crear el hábito del baño

Hay varios aspectos que conviene tener en cuenta para que la hora del baño se convierta en un hábito deseado por el niño, además de necesario y lo acepte como parte de la rutina de higiene diaria:

El baño puede ayudar a los niños a no mojar la cama

- El ambiente.
El ambiente externo debe ser seguro y organizado. El niño debe contar con sus propios artículos (toalla, champú, juguetes, etc.) y estos tienen que estar a su alcance en el momento adecuado.

- Orientación.
Es necesario que los padres describan en términos claros y sencillos que hacer durante el momento de la ducha.

- El horario.
Establecer un horario y una rutina de aseo, así como hacer partícipe al niño del proceso interactivo de la limpieza personal.

- Motivación.
La corrección en la higiene debe ser en términos positivos enseñando la manera correcta de hacer las cosas y de ninguna manera con críticas. Mediante los hábitos de higiene y la ducha, el niño conoce su cuerpo y aprende a tener cuidado de él de una manera cómoda y fácil.

En niños en edad escolar, los sistemas de puntos con recompensas suelen ayudar a adquirir hábitos para la hora del baño. Es conveniente ir dando pasos firmes poco a poco, sin desanimarse y con paciencia. Resulta positivo elogiar de manera verbal y no verbal sus avances, convencidos de que estamos haciendo lo mejor para los niños. En ocasiones es conveniente animarlos con pequeños premios o privilegios que les motiven.Los padres deben transmitir una actitud de confianza y seguridad en lo que le enseñan al niño y en que el lo puede hacer también. Si aún así no funciona, hay que ser creativos y buscar otros sistemas.