Higiene en la alimentación de los bebés y niños

Buena limpieza de los alimentos de los niños y bebés

El temor a las intoxicaciones alimenticias ha hecho con que muchos padres sean más conscientes de los peligros para bebês y niños de una higiene deficiente en todo lo relacionado con la comida. Dice el refrán que la mejor forma de ganar una guerra es evitarla. Eso es lo que sucede con las bacterias. El saneamiento y la higiene son las mejores estrategias y tácticas para combatirlas. 

Consejos para limpiar bien los alimentos de los niños y bebés

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- Lavarse las manos, las superficies y los utensilios de cocina con agua (de ser posible caliente) y mucho jabón. Ello incluye depósitos de alimentos, incluso la nevera, ya que algunas bacterias, como la Listeria monocytogenes, pueden crecer lentamente a las temperaturas del refrigerador.

- Algunos alimentos como las carnes, aves, pescados o alimentos listos para comer como perritos calientes, embutidos deshidratados o secos que sean fermentados y quesos blandos como brie o camembert, pueden contener bacterias peligrosas. La mejor estrategia es mantener separados estos alimentos de las frutas, vegetales, panes y en general de todos los alimentos que se encuentren listos para comer.

- Evitar comer, en lo posible, alimentos crudos, en especial las carnes, aves, mariscos y verduras. Estos alimentos deben ser cocinados a las temperaturas adecuadas. Ello implica que, incluso ya cocinados, al recalentarlos se lo haga hasta que emitan vapor, o si son líquidos, como en el caso de la leche, hasta que hiervan.

- Enfriar, refrigerar o congelar los alimentos, es otra práctica fundamental para evitar la contaminación por bacterias en alimentos perecederos, en adobo, preparados o sobrantes. Este proceso debe efectuarse antes de que pasen dos horas y en cantidades pequeñas y almacenarse en recipientes poco profundos para que se enfríen rápidamente. Y que el proceso de descongelación no se haga a temperatura ambiente sino bajo el chorro de agua fría (o de disponerse de uno, en el horno microondas), para que el proceso sea lo más rápido posible.

- Utilice siempre un paño limpio o toallas de papel para secar los platos, o déjelos secar en un escurreplatos después de haberlos enjuagado con agua caliente.

- Tenga bien cerrado el cubo de la basura. Vacíelo con frecuencia y enjuáguelo con agua caliente y un poco de desinfectante cada vez que lo vacíe.

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com