Cómo bañar a los bebés paso a paso

Cuidados de higiene y limpieza en los baños. Cómo bañar a un bebé

La hora del baño debe ser un momento de placer para los más pequeños y los padres. Hay cientos de productos en el mercado que aseguran una higiene completa de los bebés y niños. A la hora de bañar a un bebé o a niños, es necesario reunir todo el material necesario y tenerlo siempre al alcance de la mano. Es importante además que la habitación ofrezca una temperatura adecuada (entre 22 y 25 grados) y que no haya corrientes de aire. El agua también debe tener una temperatura que debe oscilar entre 34 y 37 grados centígrados. Antes de empezar a bañar al bebé, hay que comprobar que todo esté preparado.

Cómo bañar a un bebé

madre bañando al bebé

1- Primer paso:
Eche el agua en la bañera, lo suficiente para cubrir una parte del cuerpo del bebé. Es aconsejable echar primero el agua fría y luego añadir la caliente poco a poco hasta que sienta que la temperatura es estable. Comprobar la temperatura con termómetro de baño o bien con el codo. El siguiente paso es desnudar al bebé, limpiarle antes la zona del pañal y meterlo cuidadosamente en la bañera. Jamás debe poner al bebé de pie en la bañera y tampoco dejarle solo.

2- Segundo paso:
El bebé necesita sentirse seguro. Para que eso sea posible posiciónate a un lado de la bañera, pase el brazo por debajo de la espalda del bebé, de modo que la mano alcance su hombro del lado opuesto y permita que la cabeza del bebé descanse en tu antebrazo. Sujétale bien por la axila y no lo suelte en ningún momento. Para enjabonarle, utiliza la mano del otro brazo. Delicadamente, con la ayuda de una esponja o la propia mano, masajea sus piernas, brazos, cuello, pecho, vientre, axilas y todo el cuerpo, con especial atención a las zonas de pliegues. Aclarar.

padre baña al bebé

3- Tercer paso:
Para dar la vuelta al bebé en la bañera y lavar su espalda y la zona de las nalgas, apoyar el pecho del bebé sobre el otro brazo y sujetar al bebé con firmeza por las axilas. Lavar la espalda del bebé y aclarar. Para su cabecita, mejor utilizar algo de un champú especial, suave y de pH neutros, que no provoque escozor si entra en los ojos del pequeño. La cara debe lavarse sin jabón, solo con agua tibia.

4- Cuarto paso:
Los bebés no deben estar en el agua por más de cinco minutos. Si el baño se alarga, el agua podría empezar a enfriarse. Terminado el baño, sáquelo delicadamente de la bañera y lo envuelva en una toalla con capucha, y antes de empezar a secar su cuerpo, no estaría mal que le dieras un acogedor abrazo.

Una higiene completa del bebé

En los primeros meses de vida y por lo menos hasta que el bebé tenga 8 meses y no se sujete sentado, es aconsejable bañar al bebé en una bañera pequeña y de plástico. Pasada esta etapa, se puede bañar al bebé en la bañera de toda la vida. Hay sillitas, apropiadas para bañeras grandes, que pueden ayudar a los padres a que mantengan a su bebé seguro en la bañera. El paso del bebé a la bañera grande le resultará emocionante, ya que podrá incluso bañarse junto a su mamá o su papá, quienes deben aumentar la vigilancia y las medidas de seguridad a su pequeño.

bebé sentado en la bañera durante el baño

Se debe aprovechar el baño del bebé para limpiar sus orejas con un bastoncillo de algodón o una bolita de algodón. Con la ayuda de una gasa humedecida en agua tibia, se puede ir limpiar los pliegues de brazos, piernas y cuello. También se puede aprovechar el baño para cortar las uñas, por lo menos una vez a la semana. Utilizando unas tijeras adecuadas, es decir, de punta redondeada, se puede cortar más fácilmente las uñas del bebé, tras el baño, y evitar así que el bebé se rasque con las uñas. Además, después del baño, las uñas del bebé estarán más finas y casi gelatinosas.

La diversión durante el baño

Permitir y estimular al bebé a que mueva sus piernas y chapotee durante el baño es una buena actividad para hacer con que el pequeño se adapte a la rutina del baño. Recuerda que la práctica de los buenos hábitos debe empezar desde el primer baño del bebé. Se debe bañar al bebé, siempre que sea posible, todos los días y a la misma hora.

Además, aprovecha para aumentar el vínculo de comunicación con el bebé. Durante el baño, hable con él, cántele y diviértete con él. Y a partir del primer año, cuando el bebé ya adquiera habilidades y sepa defenderse más, es recomendable que tenga juguetes en la bañera, como patitos o pececitos sonajeros, pelotas, pequeños molinos, etc.