La importancia del pescado azul en la alimentación de los niños

¿Conoces todos los beneficios del pescado azul para tus hijos?

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El pescado es un alimento muy saludable que a veces, por motivos de lo más variopintos, es rechazado por los más pequeños. Sin embargo, es conveniente que los niños lo coman al menos dos veces en semana, preferiblemente más. Los padres somos conscientes de la importancia del pescado azul y blanco en la alimentación de los niños pero, muchas veces, no les ofrecemos la ingesta mínima recomendada.  

Aunque muchos niños lo comen en el comedor escolar, es mejor aún reforzar su consumo con pescado en casa. El pescado es, además, un alimento ideal para la hora de la cena, ya que es fácil de digerir pero aporta suficientes calorías para llenar el estómago infantil.

Los beneficios del pescado azul en la alimentación de los niños

¿Sabías de la importancia del pescado azul en la alimentación de los niños?

Dentro de los pescados existen dos grupos atendiendo a la cantidad de grasa que contienen: los pescados blancos y los pescados azules. Adicionalmente, ambos pescados pasan por temporadas más y menos grasas a lo largo del año.

Los pescados azules (entre los que se encuentra el salmón, el atún y las sardinas, entre otros) gracias a su contenido en ácidos grasos insaturados, son la mejor opción para los niños porque tienen muchos beneficios nutricionales. 

1. Ácidos grasos Omega 3
Estos ácidos grasos poliinsaturados se caracterizan por tener numerosos beneficios para la salud. Además de retardar la aparición de enfermedades cardiovasculares, tienen propiedades antiinflamatorias y son indispensables para el desarrollo del el cerebro.

Los estudios más recientes sugieren que los ácidos grasos presentes en el pescado pueden ser beneficiosos para el asma, ya que reducen la necesidad de medicación gracias a su efecto sobre la función pulmonar. Por otro lado, también se recomiendan para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ya que aumentan la capacidad de concentración y las habilidades mentales, gracias a su relación con el desarrollo del cerebro. Sin embargo, estas investigaciones están solo en las primeras fases y necesitan más estudios para ser concluyentes.

2. Vitamina D
La vitamina D se encarga de regular la cantidad de calcio y fósforo en el organismo, por lo que mantiene una estrecha relación con el correcto crecimiento dado que el calcio es indispensable para los huesos. Además, tiene un efecto preventivo frente a la diabetes tipo 2 y frente a otras enfermedades tan graves como algunos tipos de cáncer.

3. Vitamina B12
Una deficiencia en esta vitamina causa un tipo de anemia llamado anemia megaloblástica, debido a la relación entre la vitamina B12 y los glóbulos rojos. Además, esta vitamina participa en la salud del sistema nervioso y en la capacidad del organismo de obtener energía a partir de los alimentos ingeridos. También es necesaria para que el cuerpo utilice el ácido fólico, otra vitamina del grupo B de gran valía en la infancia.

4. Vitamina A
Su relación con el sistema inmune hace de esta vitamina un micronutriente ideal en la infancia, protegiendo a nuestros pequeños ante posibles ataques externos. Adicionalmente, participa en la salud de la piel, de la vista, y de las mucosas.

5. Selenio y yodo
Al igual que la vitamina A, el selenio es importante para el sistema inmunitario, además de proteger células y tejidos celulares. Por su parte, el yodo está involucrado en el metabolismo celular y en las reacciones químicas que se desarrollan en el organismo.