Consejos útiles para introducir el pescado en la dieta infantil

Cómo lograr que los niños coman pescado sin dramas

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El pescado es uno de los alimentos más completos y nutritivos, además de ser tremendamente saludable. Sin embargo, desafortunadamente es, junto con las verduras, uno de los que más peleas genera en la mesa cuando hablamos de niños.

Sin embargo, debido a su alto aporte nutricional, es importante introducir el pescado en la dieta infantil. Veamos cómo podemos lograrlo sin dramas ni peleas.

3 formas de presentar pescado a los niños

Consejos para introducir el pescado en la dieta infantil

Para favorecer la aceptación del pescado, una introducción temprana es lo más recomendable, aunque evidentemente, no asegura que, a lo largo de la infancia, no nos encontremos con momentos en los que los más pequeños lo rechacen, ya que todos los niños pasan por etapas en las que se niegan a comer ciertos alimentos y tienen preferencia por ciertos otros.

- La tendencia habitual es ofrecer pescado fresco a los más pequeños, pero, los pescados congelados pueden tener una calidad similar y, en ocasiones, hasta mejor, que el pescado que se puede comprar fresco. El pescado fresco no llega tan fresco a todas partes, corriendo un alto riesgo de contaminación si no se mantienen las condiciones apropiadas de temperatura. En fresco, el pescado tiene un fuerte olor a mar, se puede observar una piel brillante, con las escamas bien pegadas al cuerpo y las agallas rosas o rojas, dependiendo de la especie.

- El pescado congelado por su parte, cuando es de buena calidad, se congela nada más capturarlo, en el propio barco, por lo que conserva al 100% su frescura.

- La tercera opción, el pescado enlatado, no es demasiado utilizado en la infancia, aunque la única precaución que debe tenerse en cuenta es que el envase se encuentre en buen estado, sin daños externos ni óxido visible. Si se escogen conservas en aceite, es mejor retirarlo antes de ofrecérselo al niño, por no añadir grasas extra.

Cómo introducir el pescado en la dieta infantil sin peleas

Veamos algunas sugerencias para que sigan beneficiándose de las ventajas que supone incluir el pescado en la dieta infantil: 

- Si el bebé se alimenta de triturados y aun no nos sentimos cómodos con la masticación, puede introducirse en el puré de verduras, previamente cocido al vapor y sin sal, ya que así se asegura la conservación de sus nutrientes casi en su totalidad. Puede comerse tantas veces como se desee, pero las recomendaciones actuales sugieren que se ofrezca pescado a los niños al menos 2-3 veces en semana. 

- Si hacemos baby led weaning o nuestro niño ya es mayor y acepta los trozos, el pescado a la plancha con aceite de oliva es una opción muy saludable. Puede también aderezarse con ajo y perejil, o con limón, en función de lo que se haga tradicionalmente en casa. Entre las otras posibilidades, el horneado es otra de las que más nutrientes conserva, mientras que el pescado rebozado y frito, ya sea con huevo y pan rallado o con harina, no es tan recomendable porque añade mucha grasa innecesaria.

- Si aun así no conseguimos que nuestros pequeños acepten el pescado, el camuflaje entre otros alimentos que sean bien aceptados es nuestro último recurso, aunque es conveniente que sigamos ofreciéndolo al natural de vez en cuando y no se descarte en su totalidad.