Por qué es tan importante el pescado en la dieta infantil

Recomendaciones sobre el pescado en la alimentación de los niños

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

A pesar de que tradicionalmente el pescado se ha venido introduciendo en la dieta del bebé bastante tarde, es un pilar importantísimo de la dieta mediterránea, tan nutritivo o más que la carne, y mucho más fácil de comer, siempre teniendo cuidado con las espinas.

En Guiainfantil.com te contamos por qué es tan importante el pescado en la dieta infantil y qué tipo de pescado es el más adecuado para los niños.

La importancia del pescado en la dieta infantil

Por qué es importante el pescado en la dieta infantil 

En la actualidad se sabe que no necesariamente por posponer su introducción en la dieta mediterránea se previenen alergias o intolerancias, sino más bien al contrario, por lo que el pescado puede introducirse al comenzar la alimentación complementaria sin problema, salvo casos en los que el especialista lo recomiende, por supuesto. 

En general, la única norma que aplica en el caso del pescado es la misma que en el de otros alimentos, hay que dejar pasar unos días entre la introducción de un tipo de pescado y otro para comprobar que el bebé lo tolera sin problemas. La introducción temprana del pescado en la dieta del niño suele asegurar su aceptación, por lo que es otra ventaja a tener en cuenta. Es mucho mejor que el niño aprenda a comer y aceptar todos los alimentos sin camuflarlos ni esconderlos en su comida que recurrir a estos trucos, ya que así se diferencian sabores y se come de manera consciente, algo ideal para establecer sus hábitos alimentarios.

Tipos de pescado adecuados para los niños

En primer lugar hay que distinguir dos tipos de pescado, el blanco y el azul. No hay norma alguna que exija empezar por uno o por otro, aunque generalmente el blanco suele introducirse primero: 

- Pescados blancos son la merluza, el lenguado, la pescadilla, el mero, o el bacalao fresco, y tienen un sabor más suave que el pescado azul. Además, el pescado blanco tiene con menos grasas, aunque esto significa también que tiene menos ácidos grasos esenciales, imprescindibles para la nutrición. 

- Los pescados azules son por ejemplo los boquerones, las sardinas, el atún y el bonito, el salmón o la caballa...

Nutricionalmente, el pescado es uno de los alimentos más saludables para los niños, es rico en proteínas de alto valor biológico, en minerales como calcio, fósforo, yodo, hierro, y en vitamina D y algunas del grupo B. El pescado azul, además, contiene otras vitaminas liposolubles, así como los famosos ácidos Omega 3, que ayudan a prevenir posibles problemas de corazón. 

Además, los pescaditos más pequeños, dado que se consumen con su propia espina, son una fuente muy importante de calcio, sobre todo en el caso de niños que no toman suficientes lácteos.

Las mejores maneras de cocinar el pescado, para conseguir que mantenga al máximo sus nutrientes son el horneado y la plancha. Al vapor también conserva todos sus nutrientes, aunque no suele ser demasiado atractiva, sobre todo para los más pequeños, y rebozado y/o frito añadimos grasa extra que no es necesaria, ya que el pescado es nutricionalmente muy completo sin necesidad de añadidos.