Anemia infantil - Alimentos ricos en hierro para ayudar a combatirla
Conoce los alimentos que contienen hierro para prevenir y tratar la anemia en los niños
- ¿Qué es la anemia infantil y cuándo solicitar una analítica de sangre?
- 8 alimentos que son ricos en hierro para combatir la anemia infantil
- ¿Cómo se puede mejorar la absorción del hierro de los alimentos?
- Ejemplo de menú semanal práctico para combatir la anemia infantil
- La anemia en los bebés y embarazadas - ¿Qué hacer para combatirla?
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Si tu hijo tiene anemia es probable que se sienta muy fatigado y cansado, o que padezca de muchos dolores de cabeza. Estos son los primeros síntomas de la falta de hierro en su organismo, pero no son los únicos: hablamos de falta de energía, debilidad muscular y decaimiento. Aquí, todo sobre la anemia infantil y los alimentos ricos en hierro para ayudar a combatirla.
¿Qué es la anemia infantil y cuándo solicitar una analítica de sangre?

Cada glóbulo rojo contiene hierro en su hemoglobina, que es la molécula que lleva oxígeno a los tejidos de los pulmones. Las células rojas de la sangre son necesarias para llevar oxígeno a través del cuerpo. Una falta de hierro hace que las células y los tejidos reciban menos oxígeno, afectando su funcionamiento. A eso le llamamos anemia, que es una deficiencia nutricional común en niños.
Otros síntomas que alertan de anemia en un niño son la palidez, el cansancio al jugar, la falta de apetito, la irritabilidad, el sueño excesivo, los mareos, las manos o pies fríos y dificultad para concentrarse. En bebés puede notarse menos interés por comer o un crecimiento más lento. Ante estos signos, hay que consultar al pediatra, quien confirmará el diagnóstico con una analítica de sangre.
La causa más frecuente de anemia es la falta de hierro, aunque no es la única. Aparece por una alimentación pobre de este mineral, prematuridad, introducción tardía de alimentos ricos en hierro, exceso de leche de vaca, pérdidas de sangre o problemas de absorción intestinal. Por eso no hay que dar suplementos de hierro autorecetados, sino que primero hay que saber qué la provoca.
Prevenir la anemia es muy importante porque el hierro participa en el transporte de oxígeno, el crecimiento, el desarrollo cerebral y el rendimiento físico. Si falta por mucho tiempo, el niño puede sentirse cansado, tener menos ganas de jugar o tener dificultad para prestar atención. Una dieta rica en hierro, adaptada a la edad del pequeño es de las mejores formas de cuidar su salud.
8 alimentos que son ricos en hierro para combatir la anemia infantil

No existe nada mejor para evitar la anemia infantil que una buena, variada, y equilibrada alimentación. El hierro es un mineral que abunda en la carne de vacuno, ave y en el pescado. Además, el hierro que proviene de los productos animales se absorbe mejor que el hierro procedente de los productos vegetales, que aunque en menor cantidad, también está presente en algunos alimentos. En general, las fuentes más ricas en hierro se encuentran en alimentos como:
- Carnes magras y vísceras: el hígado, la carne de ternera, pollo y pavo son excelentes fuentes de hierro hemo.
- Pescado y mariscos: los mejillones, almejas, sardinas, salmón y el atún contienen buenas cantidades de hierro.
- Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas y brócoli aportan hierro, aunque su absorción es menor que el de las carnes.
- Frutos secos y semillas: almendras, nueces y semillas de sésamo son buenos complementos en la dieta infantil.
- Cereales fortificados: algunas papillas y cereales de desayuno incluyen hierro añadido, lo que puede ser una buena alternativa para reforzar su consumo.
- Legumbres: las lentejas, garbanzos y alubias son una excelente fuente de hierro. Además de aportar este mineral, son ricas en fibra y otros nutrientes esenciales para el crecimiento.
- Huevos: especialmente la yema, que aporta una cantidad significativa de hierro en cada huevo que se consume.
- Frutas: uvas, mangos, uvas o manzanas son frutas ideales para tratar la anemia de los niños.
Además de estos alimentos, pueden ayudar otros muy prácticos como hummus de garbanzos, crema de lentejas, hamburguesas caseras de legumbres, pasta con carne picada, arroz con pollo, tortilla con espinacas o algunos cereales infantiles que estén enriquecidos con hierro. Estos últimos son ideales para bebés que ya hayan iniciado con la alimentación complementaria.
¿Cómo se puede mejorar la absorción del hierro de los alimentos?

Durante los primeros años de vida, el crecimiento es muy rápido y el cuerpo necesita más hierro para producir nuevas células sanguíneas. Los bebés nacen con reservas de hierro que obtienen de la madre en el embarazo y de la lactancia, pero estas se van agotando alrededor de los seis meses, por lo que hay que incluir alimentos con hierro en la alimentación complementaria.
Ofrece al bebé alimentos con texturas seguras, como carnes muy tiernas y desmenuzadas, purés con legumbres, pescado bien limpio de espinas o yema de huevo bien cocida, si ya ha sido introducida. Además, debes procurar su forma de absorción, la cual es más efectiva cuando es ingerido en la misma digestión con el ácido ascórbico o con el ácido cítrico.
No solo importa qué alimentos tienen hierro, sino cómo se combinan. Algunos consejos para mejorar su absorción son:
- Acompañar las comidas con alimentos ricos en vitamina C, como naranja, fresas, kiwi o tomate, ya que esta vitamina ayuda a que el hierro se absorba mejor. Se recomienda priorizar el consumo de la fruta entera en lugar de en zumo para aprovechar mejor sus nutrientes y fibra.
- Evitar el exceso de lácteos durante las comidas principales, ya que el calcio puede interferir en la absorción del hierro.
- No ofrecer té, café ni alimentos integrales en exceso, ya que los taninos del té y café, así como el ácido fítico presente en cereales integrales y salvado, pueden reducir la absorción del hierro.
- Vigila el exceso de leche de vaca. Tomar demasiada leche desplaza otros alimentos ricos en hierro y dificulta que el niño reciba una dieta variada.
Ejemplo de menú semanal práctico para combatir la anemia infantil

Este menú es solamente una guía orientativa y debe adaptarse a la edad, alergias, apetito del niño y las recomendaciones que nos haga el pediatra. La idea es incluir hierro a diario, acompañándolo con aquellos alimentos que aportan buena cantidad de vitamina C:
- Lunes. Lentejas guisadas con verduras y tomate; fresas o mandarina; tortilla francesa con espinacas bien picadas y pan.
- Martes. Arroz con pollo y pimiento; kiwi; crema de calabaza con huevo cocido.
- Miércoles. Pasta con carne picada de ternera y salsa de tomate casera; naranja; pescado blanco con patata y brócoli.
- Jueves. Garbanzos con verduras; mango y papaya; hummus suave con pan tostado y tomate.
- Viernes. Hamburguesa casera de pavo o pollo con ensalada de tomate; fruta fresca; sopa de fideos con huevo cocido.
- Sábado. Alubias con arroz, verduras y tomate; mandarina pequeña; sardinas o pescado azul con patata cocida.
- Domingo. Carne magra guisada con zanahoria y guisantes; fresas; puré de verduras con pollo desmenuzado.
Lo anterior es para las comidas y las cenas. En el caso de los desayunos y meriendas se pueden incluir ciertos alimentos como cereales enriquecidos con hierro, una pieza pequeña de pan con hummus, fruta rica en vitamina C, un poco de yogur en momentos separados de las comidas principales o un puñado de frutos secos, pero solo para niños que ya puedan tomarlos de forma segura.
La anemia en los bebés y embarazadas - ¿Qué hacer para combatirla?

El primer paso para prevenir la anemia en los bebés es evitar que la madre embarazada presente una falta de hierro y, por tanto, anemia. Para saber si una mujer embarazada tiene anemia solo se necesita realizar un análisis de sangre, a través los controles prenatales periódicos. Cuando el bebé nace, la nueva mamá debe cuidar también de su salud para asegurar la lactancia materna.
Al menos, durante los primeros 6 meses de vida de su pequeño se debe priorizar la lactancia materna exclusiva. Sin embargo, en los casos de lactancia artificial, las fórmulas de leche infantiles incorporan un complemento de hierro para alimentar al bebé. A partir de ese momento, el control del hierro en el torrente sanguíneo del bebé se realiza solo a través de la alimentación.
Lograr una alimentación adecuada y rica en nutrientes es una base esencial para el buen crecimiento y desarrollo del bebé. Para que esta alimentación sea completa no deben faltar en la dieta del bebé proteínas, hidratos de carbono y grasas, así como vitaminas y minerales. En los casos de bebés prematuros, es recomendable utilizar un suplemento de hierro como prevención.
Lo anterior siempre debe ser bajo supervisión médica para evitar excesos que puedan causar molestias digestivas. Otra medida importante sería descartar periódicamente la existencia de parásitos intestinales mediante un análisis de heces rutinario. El control pediátrico en estos casos es más que necesario, ya que en él se confirmaría el padecimiento y se actuaría de inmediato.
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Bibliografía
- Hernández Merino, A. (2012) Anemias en la infancia y adolescencia. Clasificación y diagnóstico. Revista Pediatría Integral, vol. XVI, núm. 5. Centro de Salud La Rivota. Servicio Madrileño de Salud (ed.) España, pp. 357-365 Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2012/xvi05/01/Anemias.pdf