Alimentos contra la anemia infantil

Los alimentos ricos en hierro para prevenir y tratar la anemia de los niños y embarazadas

Vilma Medina

Si tu hijo tiene anemia es probable que él se sienta muy fatigado y cansado, y que tenga muchos dolores de cabeza. Estos son los primeros síntomas de la falta de hierro en su organismo. ¿Cómo evitar y combatir la anemia? Pues con una buena dieta que contenga alimentos ricos en hierro.

El hierro es un mineral necesario para la producción de sangre y el funcionamiento de los órganos vitales. Cada glóbulo rojo contiene hierro en su hemoglobina, que es la molécula que lleva oxígeno a los tejidos de los pulmones. Las células rojas de la sangre son necesarias para llevar oxígeno a través del cuerpo. Una falta de hierro hace que las células y los tejidos reciban menos oxígeno, afectando su funcionamiento, y a eso llamamos anemia, que es una deficiencia nutricional muy común en niños.

Alimentos ricos en hierro para combatir la anemia infantil

Dieta rica en hierro para los niños 

No existe nada mejor para evitar la anemia infantil que una buena, variada, y equilibrada alimentación. El hierro es un mineral que abunda en la carne de vacuno, ave y en el pescado. Además, el hierro que proviene de los productos animales se absorbe mejor que el hierro procedente de los productos vegetales, que aunque en menor cantidad, también está presente en algunos alimentos. En general, las fuentes más ricas en hierro se encuentran en alimentos como:

- Carne de res, de cordero, y otras carnes rojas son muy ricas en hierro.

- Huevos. Cada huevo contiene 1 mg de hierro. Por lo tanto, son muy beneficiosos para evitar la anemia.

- Mariscos.  Los mariscos de concha como los mejillones, almejas, ostras y berberechos, son ricos en hierro.

- Pescado. El pescado también ayuda en la prevención de la anemia, ya que contiene hierro. Algunos de los peces grasos como salmón, el atún y las sardinas, son muy recomendables.

- Vísceras. El Hígado de ternera, mollejas, así como el corazón, también contienen altas cantidades de hierro, aunque su teor de grasa sea más grande.

- Legumbres: alubias, lentejas, garbanzos y soja no deben faltar en la dieta para un niño con anemia.

- Frutos secos: Los cacahuetes y las nueces son grandes alimentos en el combate a la anemia.

- Verduras: guisantes, brócoli, coliflor y remolacha... son verduras ricas en hierro. Además, contienen vitamina B12 y ácido fólico, nutrientes que colaboran en la recuperación de la anemia. Todas las verduras de hoja verde oscuro también son muy recomendables. Las espinacas, por ejemplo.

- Frutas: Uvas, mangos, uvas, manzanas... son frutas ideales para tratar la anemia de los niños. 

Mejora la absorción del hierro de los alimentos

Tan importante como el alimento que nos llevamos a la boca, es su forma de absorción. La absorción de hierro es más efectiva cuando es ingerido en la misma digestión con el ácido ascórbico o ácido cítrico. La vitamina C, que se encuentra por ejemplo en la naranja y en el limón, mejora la absorción del hierro de los alimentos.

Según algunos expertos en el tema, algunos tipos de infusiones, así como la leche de vaca en la misma digestión, pueden inhibir la absorción de hierro. Por este motivo, a la hora de comer un buen filete, por ejemplo, acompáñalo de un zumo de naranja o una fruta entera y evita los lácteos (queso, yogures, flanes, natillas...) en la misma comida.

La anemia en los bebés y embarazadas

El primer paso para prevenir la anemia en los bebés es evitar que la madre embarazada presente una falta de hierro y, por tanto, anemia. Para saber si una mujer embarazada tiene anemia sólo se necesita realizar un análisis de sangre, a través los controles prenatales periódicos.

Cuando el bebé nace, la nueva mamá debe cuidar también de su salud para asegurar la lactancia materna, al menos, durante los primeros 6 meses de vida de su pequeño. En los casos de lactancia artificial, las fórmulas de leche infantiles incorporan un complemento de hierro para alimentar al bebé. A partir de ese momento, el control del hierro en el torrente sanguíneo del bebé se realiza sólo a través de la alimentación.

Lograr una alimentación adecuada, equilibrada y rica en nutrientes es una base esencial para el buen crecimiento y desarrollo del bebé. Para que esta alimentación sea completa no deben faltar en la dieta del bebé proteínas, hidratos de carbono y grasas, así como vitaminas y minerales.

En los casos de bebés prematuros, es recomendable utilizar un suplemento de hierro como prevención, siempre que el pediatra lo vea necesario. Otra medida importante sería descartar periódicamente la existencia de parásitos intestinales mediante un análisis de heces rutinario. El control pediátrico en estos casos es más que necesario.

Fuente consultada:
- American Academy of Pediatrics (AAP)