Operación quirúrgica y lactancia materna

Me tengo que operar y no quiero dejar de dar el pecho al bebé

Si somos madres lactantes, cualquier acontecimiento que suponga una separación más o menos larga de nuestros niños es motivo de mucho estrés.

Si además el acontecimiento es que nos vemos en la necesidad de someternos a una operación quirúrgica los nervios y la ansiedad pueden generarnos tantas dudas y miedos que incluso decidamos posponer la operación hasta que dejemos de amamantar a nuestro niño. 

Sin embargo esto no es necesario: vamos a arrojar un poco de luz sobre el tema para que puedas tomar las mejores decisiones. Te contamos qué hacer para continuar con la lactancia materna en caso de operación quirúrgica.

Continuar con la lactancia materna tras una operación quirúrgica 

Lactancia materna y operación quirúrgica

La primera buena noticia es que sólo tendrás que estar separada de tu pequeño el tiempo que dure la operación, esto es importante. Si estamos hablando de un bebé pequeño, menor de 6 meses, probablemente sí necesite alguna toma de leche durante el tiempo que tú estés en quirófano.

Quizá puedas extraerte leche unos días antes y dejársela a la persona que le vaya a cuidar, o puede simplemente tomar leche de fórmula. Puedes estar tranquila, aunque nunca haya tomado otra cosa que no sea tu pecho sabrá cómo tomar del biberón, vasito o jeringuilla que le ofrezca su cuidador/a. No va a pasar hambre teniendo leche y una mano cariñosa que se la ofrezca. 

Inmediatamente después de la operación, tan pronto como estés despierta y te sientas capaz de hacerlo, puedes ofrecerle el pecho a tu bebé. Existen muchísimos anestésicos, antibióticos o calmantes para el dolor totalmente seguros y compatibles con la lactancia materna. Además es un deber del hospital proporcionaros la comodidad adecuada para que puedas amamantar a tu bebé mientras necesites estar ingresada.

En algunos hospitales se muestran reticentes a dejar que un bebé o niño pequeño se pase el día o la noche en el hospital porque su madre está ingresada. Intenta negociarlo antes, la solución en muchos casos es que te ingresen en la planta de obstetricia o pediatría, en lugar de en la planta de cirugía, y así no habrá problema en que un niño esté también en la planta con su mamá.  

Algunas veces el personal de los hospitales, anestesistas, cirujanos o enfermeros, pueden plantear dudas o resistencias en cuanto a la lactancia materna y los medicamentos. Sin embargo, piensa que inmediatamente después de una cesárea cualquier mujer puede amamantar a su bebé, y si tiene que tomar antibióticos o analgésicos los puede tomar mientras da el pecho.

Así que por regla general esas resistencias suelen ser por comodidad o desconocimiento. La realidad científica es que puedes dar el pecho en cuanto te despiertes de la anestesia, y que la mayor parte de anestésicos, calmantes y antibióticos son seguros.