Cómo dar una medicina al bebé en seis pasos

Consejos para suministrar de forma segura la medicina al bebé

Hacer que nuestro bebé se tome el medicamento es una tarea difícil pero necesaria para su salud. Suelen escupirlo, llorar como locos, e incluso, vomitar. No es nada fácil, y si lo forzamos demasiado corremos el riesgo de que el niño se atragante.

En Guiainfantil.com te mostramos cómo dar una medicina al bebé en seis pasos, sin atragantamientos y sin que suponga una tragedia familiar.

Cómo dar una medicina al bebé en sólo seis pasos

Cómo dar una medicina al bebé en seis pasos

El sabor amargo de la mayoría de las medicinas infantiles, por mucho que las intenten camuflar con sabores azucarados, provoca que los bebés tienda a rechazarlas. Además, hacerlos razonar siendo tan pequeños es imposible, pero tampoco conviene introducirlas en la boca por la fuerza, ya que, además del trauma que puede resultar para el niño y que se produzca una rechazo posterior más fuerte a la toma de medicamentos, podemos provocarle alguna herida con el suministrador.

Para dar una medicina al bebé hay que hacerlo con decisión, sin dudar, ya que eso alargaría el sufrimiento de nuestro hijo. Una vez que el pediatra te lo ha recetado, sabes que la medicina es necesaria para su curación; no te sientas culpable por mucho que llore.

1. Colocarlo a 45º con las manos hacia abajo y sujetándole la cabeza. Nunca tumbarle, ya que corre el riesgo de toser, expulsar la medicina o de asfixiarse.

2. Usar una cucharilla medidora de plástico, una pipeta, una jeringuilla o una tetina de biberón para suministrar el medicamento. Nunca usar elementos punzantes o metálicos que puedan dañar la boca del bebé.

3. Si el sabor es muy amargo, y produce arcadas al bebé, podemos diluirlo levemente con agua, zumos o leche, siempre que la medicina lo permita, ya que hay algunas que no permiten mezclarse con otros líquidos porque anulan sus efectos.

4. Introducirlo por un lateral de la boca y depositar la medicina en la parte posterior de la boca del bebé, nunca cerca de las mejillas ya que tenemos el peligro de que lo expulse. Tampoco debemos ponerlo en la garganta, podría atragantarse.

5. Evita dárselo después de comer por si lo vomita, aunque tampoco se lo des con el estómago vacío del todo, ya que podía hacerle daño.

6. Por último dale un gran beso para felicitarle por lo bien que lo ha hecho.

Si el bebé es muy rebelde y no hay manera de que con estos truquillos se tome el medicamento, puedes intentar dárselo mezclado con yogur, puré de manzana, miel, o algún alimento que le guste, pero asegúrate que se tome la dosis al completo.

En el caso de que vomite, no vuelvas a suministrarle la medicina sin consultar con el médico, ya que podrías correr el riesgo de que no lo haya vomitado del todo y darle una sobredosis de medicamento.