Síntomas para detectar si tu hijo tiene escarlatina

5 claves para detectar la escarlatina en la infancia

La escarlatina es una enfermedad muy común que suele darse en niños de entre 4 y 8 años, aunque también hay casos en niños más pequeños. Está provocada por una bacteria llamada estreptococo beta-hemolítico con varias cepas, con lo que una vacuna sería inútil e ineficaz; además, por este mismo motivo, es posible tenerla varias veces.

Los síntomas de la escarlatina en los niños pueden confundirse en un primer momento con los de una gripe y, en una etapa más avanzada de la enfermedad, con otras enfermedades como el sarampión. Por eso en cuanto aparezcan los primeros síntomas debemos acudir al pediatra para que haga un cultivo de la garganta y pueda localizar exactamente la enfermedad, que deberá tratarse con el antibiótico adecuado.

5 síntomas para detectar si tu hijo sufre de escarlatina

Niños con escarlatina: síntomas de la enfermedad

1- Sarpullido. Es su síntoma más característico y puede confundirse con una quemadura solar, aunque en poco tiempo se vuelve áspera al tacto y pica. Suele empezar por la cara, cuello, axilas e ingles, para luego extenderse por el resto del cuerpo formando líneas rojas en los pliegues corporales. Normalmente la rojez suele desaparecer a los 5 días, pero la piel comienza a descamarse poco después.

2- Dolor de garganta. El niño empieza  a no tener ganas de comer y le duele la garganta. Si vemos en su interior, las amígdalas pueden estar enrojecidas  y cubiertas por una membrana blanca, lo que puede confundirse con una amigdalitis.

3- Lengua de fresa. La lengua suele ponerse rojiza y las papilas se agrandan provocando un aspecto de fresa.

4- Fiebre alta. Aparece junto con el dolor de garganta, pero suele desaparecer a las 48 horas tras el tratamiento antibiótico. Para combatir la fiebre se puede suministrar al niño ibuprofeno pero no conviene darle ácido acetilsalicílico o aspirina.

5- Náuseas y vómitos. Suele aparecer con los primeros síntomas, para lo que es importante mantener hidratado al niño en todo momento, y acudir al médico lo antes posible para comenzar el tratamiento antibiótico.

Además de estos síntomas para detectar si tu hijo tiene escarlatina, son habituales otros como el dolor de cabeza, inflamación de las glándulas del cuello, dolor abdominal y malestar general.

Es bastante contagiosa mientras duren los síntomas, para lo que conviene tener una cuidada higiene con los vasos y manos, y no compartir utensilios con amigos o hermanos.

No hay que preocuparse en exceso, la escarlatina es una enfermedad muy común en la que, si se toman los antibióticos rápidamente, desaparecen los síntomas en las primeras 48 horas tras el tratamiento, y en unos tres días el niño podrá volver al colegio.

No existen complicaciones si se trata de forma adecuada, en cambio, si se descuida, puede derivar en fiebre reumática y glomerulonefritis, una enfermedad que tiene lugar en los riñones y que tiene que ver con la filtración de la sangre.