Consejos de Feng-Shui para niños. Entrevista a Ana Postigo

Los beneficios del Feng-Shui en la habitación del niño

Todos los seres humanos tenemos, según el Feng-Shui, cuatro orientaciones geográficas personales favorables, que potencian diferentes aspectos de nuestra vida y otras cuatro desfavorables. Para realizar los cálculos correctos a la hora de aplicar la teoría del equilibrio energético del Feng-Shui, es preciso conocer la fecha de nacimiento del niño, para orientar su dormitorio y el mobiliario que vamos a colocar en él, en función de las características de la persona que va a ocuparlo.

Ana Postigo, naturópata colegiada y consultora experta en Feng-Shui, explica a GuiaInfantil.com qué detalles tenemos que tener en cuenta a la hora de decorar la habitación de nuestro hijo para que la energía fluya de forma sinuosa y armónica.

El Feng Shui en la decoración de la habitación de los niños

Ana Postigo,, experta en Feng-Shui

¿Qué colores deben predominar en las habitaciones de los niños tanto en las paredes como en el mobiliario?
Los colores neutros son más adecuados y con ellos no nos confundiremos nunca. Podemos aportar color por medio de cojines, colchas o cortinas, de acuerdo al uso de los 5 elementos chinos, que ese espacio necesite de forma concreta.

¿Qué colores debemos emplear con precaución?
Por ejemplo, el azul. Es un color bonito y relajante, pero tanto, que en exceso en la pared, puede convertir al niño en un vago ya que baja la vibración del dormitorio e incluso puede dar una sensación térmica de frío. Es un color que enfría las relaciones. Por poner otro ejemplo, a un niño que por su fecha de nacimiento pertenezca al elemento Fuego y le pintamos el dormitorio de color azul, que pertenece al elemento agua, podemos tenerlo en conflicto. El Agua (color azul) dentro de los 5 elementos chinos apaga al Fuego (al propio niño en su elemento). Los colores en los dormitorios son para emplearlos correctamente, ya que sin saberlo, podemos hacer que este ciclo de elementos de colores no "funcione" de la forma mas adecuada, dando lugar a problemas por cromatismo, desde el punto de vista del Feng-Shui. Por lo tanto, si no tienes un Feng-Shui hecho en tu casa, pintando de color neutro la habitación del niño, no te confundirás.

Mesa de estudio en la habitación del niño

¿Dónde debemos colocar la mesa de estudio y la cama en la habitación de un niño mayor de tres años?
Esto es algo que no puede hacerse al azar. Para poder ubicar con precisión la cama y la mesa en el dormitorio de un niño hay que conocer su fecha de nacimiento. Esto es lo correcto y lo que garantiza lo mejor para los niños y los adultos. No obstante, hay que observar unas reglas sencillas. Primero, colocaremos su cama con el cabecero hacia una pared sólida, de modo que sus pies no queden hacia la puerta de entrada. Luego, si es posible, no compartiremos el mismo espacio para dormir y estudiar, ya que esto se presta a confusión. Si esto no es posible, evitaremos que el niño mire por la ventana hacia la calle, según está sentado, porque se distraerá. Lo más correcto es sentarle protegiendo su espalda con una pared sólida o con un sillón cuyo respaldo sea más alto que la cabeza del niño. De este modo, obtiene protección en su espalda. La mesa queda delante y el niño puede mirar hacia el centro de la habitación.

¿Cómo podemos separar la zona de estudio de la de juegos o descanso en una habitación estándar de 8 metros cuadrados?
Si el niño es muy pequeño no es necesario separar, ya que pasará de una actividad a otra con total naturalidad. La separación de ambas zonas es necesaria cuando necesita concentrarsepara hacer mejor sus tareas escolares. Dependiendo de cómo esté situada su cama y su mesa, podremos colocar, a modo de biombo separador, un mueble, un objeto e incluso un biombo bonito y ligero, que no sea demasiado alto, para separar estas actividades. Cuando estudie, se coloca su separación y cuando toque jugar o dormir, se quita. Esta puede ser una solución práctica, pero siempre habría que mirar las particularidades del Feng Shui de esa casa concreta.

Literas en las habitaciones infantiles

Las literas son prácticas porque ahorran espacio. Pero, ¿son recomendables desde el punto de vista del Feng Shui?
Efectivamente, las literas ahorran espacio, pero representan un elemento inestable desde el punto de vista del Feng-Shui. El niño que duerme abajo, inconscientemente, tiene la sensación de que algo se le va a caer encima y el hermano que duerme arriba, aunque esté bien protegido con barandillas y escaleras, piensa en el fondo que se va a caer. En la práctica, aunque al principio parecen graciosas y divertidas, por mi experiencia, puedo decir que al final nadie quiere dormir en la litera.

¿Qué es lo que nunca debe faltar en la habitación de un niño?
No puede faltar nunca un símbolo que emita protección, sin reparar en la religión a la que pertenezcamos. Un angelito o un budita son símbolos de protección para el bebé o el niño dentro de su cuarto.

¿Cuáles son los elementos decorativos que siempre deben estar ausentes?
Los objetos que puedan dar miedo nunca tendrían que formar parte del dormitorio de un niño y los padres, muchas veces, no nos damos cuenta de esto. Cuando los chicos crecen y por la edad se vuelven rebeldes, no hay que permitir los colores negros, los cuadros de calaveras, que emiten la energía de la muerte, las espadas, los cuchillos, pistolas y todo aquello que pueda resultar agresivo porque levanta agresividad. El Feng-Shui armoniza con la simbología y, aquello que tenemos en casa, es algo que está emitiendo energía. Y si lo tengo en el cuarto de mi hijo y emite agresividad, impregnará al niño. Otra cosa que no tendríamos que tener en la habitación, ni en el resto de a casa, son fotografías del niño de cuando era bebé, si ahora el niño tiene más edad. Se podrían tener siempre que, encima de estas fotos, se pongan otras con la edad actual del niño. La edad actual emite crecimiento y tener cada año una foto puesta de la edad actual es "actualizar" la energía del niño. He visto casas con enormes fotos del niño con 3 meses y ahora ese niño tiene 23 años. Es como si, simbólicamente, no le dejáramos crecer. El exceso de fotos no es bueno, y si se tienen, hay que actualizarlas para potenciar la madurez y el crecimento de ese niño.

Marisol Nuevo.

Más información: Ana Postigo, consultora experta en Feng-Shui.