Piojos: todo lo que debes saber sobre la pediculosis

Las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre los piojos en los niños

Por lo general los piojos de la cabeza suelen afectar más a los niños de entre 3 y 10 años de edad, y en algunos casos a los adultos que conviven con niños. Los padecen más las niñas y aunque todavía no está del todo confirmado científicamente, todo lleva a creer que están relacionados con el tipo de pelo, según su mayor o menor grado de adherencia. Son muchas las dudas que tienen los padres sobre la incidencia y la infestación de piojos. Aquí tenéis las preguntas más frecuentes:

Preguntas y respuestas sobre los piojos

Todo sobre los piojos

1- ¿Qué son los piojos?
Son insectos que se alimentan de sangre y se alojan en otro organismo del cual viven. Existen muchas especies de piojos y cada una es específica de cada tipo de huésped. Por ejemplo, el piojo humano sólo parasita al ser humano y no a otros animales. Tiene forma alargada, de color gris, blanco o amarillo. Se pone de color rojo sólo cuando está lleno de sangre. Tiene 6 patas, con garras en su extremo y su cabeza es más pequeña que el cuerpo. Suelen alojarse en la nuca, detrás de las orejas.

2- ¿Qué son las liendres?
A los huevos de los piojos los llaman liendres. El piojo hembra pone entre 50 y 300 huevos, a razón de unas 10’ al día. Están hechas de una sustancia pegajosa e insoluble en agua, lo que dificulta su eliminación. La liendre se abre al cabo de 7 a 10 días y la larva maduran en un par de semanas. Se alojan muy cerca del cuero cabelludo.

3- ¿Cómo los piojos afectan a las personas? ¿Cuáles son los síntomas?
La aparición de piojos no es un signo de falta de higiene. La higiene no previene la infestación. No influye la frecuencia de lavado del pelo, ni el peinado. Afectan más a las niñas que a los niños, posiblemente debido al mayor contacto físico que se produce entre ellas, por sus formas de jugar. La presencia de piojos en la cabeza de los niños genera un intenso prurito debido a la secreción del piojo cuando succiona. Su saliva produce hipersensibilidad dérmica y reacción inflamatoria. Debido al picor intenso que produce, provocan lesiones de rascado y el aumento de la inflamación local. Eso aumenta la posibilidad de contraer infecciones bacterianas secundarias, sarpullidos, costras y supuraciones. También puede causar cefalea, malestar e irritabilidad. El picor que provocan los piojos en la cabeza no cesa, ni siquiera de noche o cuando los niños están dormidos.

4- ¿Cuándo y dónde se observa mayor infestación de piojos?
Los piojos suelen estar presente durante todo el año, aunque su propagación se nota más durante la primavera. Son frecuentes las plagas en colegios o en lugares concurridos, campamentos, natación... y en situaciones en las que los niños comparten almohadas, toallas, gorras, peines, o juegan con las cabezas muy cerca entre sí. Es tan frecuente en pelos largos o cortos.

5- ¿Cuándo y cómo realizar el tratamiento?
Es imprescindible que antes de empezar a tratar la pediculosis, que se localice algún piojo o alguna liendre. No aplicar ningún producto hasta tener diagnóstico de que se tienen piojos. Es más fácil hacerlo manualmente, en un lugar bien iluminado, si posible con la ayuda de una lupa, utilizando un peine de púas muy finas y estrechas, o lendrera, sobre pelo seco y sin lavado previo, puesto que la grasa facilita la fijación del principio activo del producto. El tratamiento está concebido según las características de las diferentes fases de desarrollo de los piojos.

Los pediculicidas son productos de higiene personal con sustancias tóxicas para los piojos, que actúan a diferentes niveles en sus organismos hasta provocarles la muerte. Se presentan en distintas formas: sprays, champú, espumas, lociones, etc. En general, tapar la zona de aplicación en la cabeza con un gorro de duchas mejora el resultado de la pediculicida en los tratamientos.

Por otro lado, no es suficiente con sólo destruir a los piojos. Hay que eliminar las liendres y eso sólo se hace con las manos, y sobre pelo húmedo. Con la ayuda de un peine o lendrera y un compuesto ovicida, una sustancia que debilita la adherencia al pelo al mismo tiempo que destruye el interior del huevo. Se debe seguir las instrucciones que recomiendan cada producto y repetir un nuevo ciclo de tratamiento a los 7 o 10 días. Peinar diariamente con una lendrera de púas metálicas largas y finas durante dos semanas para eliminar los huevos pues ningún producto mata el 100 por ciento de los huevos.

6- ¿Por qué algunos tratamientos no funcionan?
Cada vez hay más resistencias a los tratamientos habitualmente utilizados para los piojos. Las causas parecen ser la actividad residual que tienen algunos pediculicidas como la permetrina. Tras la aplicación de algunos productos, queda cierta cantidad en el pelo, que en lugar de prolongar la eficacia del tratamiento, facilita la aparición de resistencias. El uso sobre pelo húmedo o una aplicación de dosis insuficientes pueden contribuir a estas resistencias. Si hay dificultades de curación, el dermatólogo o el pediatra puede pautar tratamiento con ivermectina pues a veces es la única solución. Pero sólo se puede tratar con esta sustancia bajo la prescripción médica.

7- ¿Los tratamientos caseros son efectivos?
De forma experimental se utilizan sustancias como el vinagre, esencias de te, extractos de geranio y lavanda. Todos ellos carecen de estudios rigurosos que demuestren un beneficio clínico en el tratamiento de los piojos.

8- ¿Cuándo y cómo prevenir la pediculosis?
No se debe aplicar ningún producto de manera preventiva en el cuero cabelludo de los niños. Lo más importante es evitar el contagio. Si algún padre o profesor descubre que el niño tiene piojos, informar a la escuela, a los familiares y amigos. Con eso, estará descartando una posible infestación de piojos. También es importante que se trate lo antes posible ya que a las 24 horas de un tratamiento, el niño afectado ya no podrá transmitir la infestación. Como medida de prevención se debe revisar la cabeza de los niños de forma periódica, sobretodo detrás de las orejas, en la nuca y en el flequillo. Lavar el pelo 2 o 3 veces por semana con champús suaves adecuados, como también peinar diariamente el pelo, limpiar los cepillos y peines a menudo, así como utilizarlos individualmente. Se recomienda jamás compartir peines o cepillos con otras personas.

Fuente consultada: Colegio Oficial de Farmacéuticos