La primavera y los niños

Cómo disfrutar de los colores, aromas y sabores de la primavera con los niños

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Llega la Primavera y con ella las ganas de salir de casa con los niños para disfrutar de la naturaleza, las flores, los pájaros, mariposas, patos... ¡Es que todo cambia en primavera! Una excelente oportunidad para que los niños incrementen su aprendizaje sobre la naturaleza. La Primavera nos invita a jugar al aire libre, a explorar campos, bosques, a aprender mucho sobre las flores y los animales, y así aumentar nuestra creatividad. En muchas partes del planeta ya es primavera.

Estimulación a los sentidos. La primavera y los niños

Niña hace pompas de jabón

La naturaleza, teñida ahora de colores, despierta un deseo de los niños por todo lo que se encuentra a su alrededor. Los niños preguntan, hablan, investigan, exploran, experimentan y tratan de encontrar sentido a todo lo que se refiere al medio ambiente.

Ante la inquietud y curiosidad de los niños, padres y educadores, pueden satisfacerles realizando actividades que fomenten la exploración y la interacción con el entorno, y que estimulen a su autoestima, al diálogo, a la reflexión, afectividad, etc. Todo dentro de una labor educativa orientada a los intereses del niño y a su formación a través del juego y del placer en divertirse.

En primavera, una salida al parque, un paseo por un jardín, una salida al campo, o simplemente el camino de ida y vuelta al colegio, son escenarios idóneos para empezar esta agradable aventura. Así que ¡Adelante!

La primavera puede ser muy interesante a los niños. Les proponemos algunas tareas que pueden hacer con los niños en esta estación de las flores, de los colores y aromas especiales:

Actividades en Primavera para mejorar los sentidos de los niños

- Podemos fijarnos tranquilamente en los animales que encontramos a nuestro paso y que ahora salen con el sol: mariquitas, caracoles, pájaros, lagartijas, babosas... Escuchar los trinos d elos pájaros, el murmullo del río... De esta forma también se estimula el oído.

- Nos damos cuenta de que los árboles que hasta ahora no tenían hojas, empiezan a tener unas flores, y otros unos botones (yemas) de las que veremos como van a ir saliendo poco a poco unas hojitas. Tocamos el tronco, las hojas... (estimulamos así el sentido del tacto).

- Si vamos con una mochila de campo (bolsa en la que ellos llevan un cuadernillo y un bolígrafo o un lápiz) podrán ir recogiendo muestras y datos de sus investigaciones. Por ejemplo, apoyando un papel en un tronco y pasando por encima un lápiz, podemos comprobar, por las marcas que quedan en el papel, la diferencia de los dibujos entre los distintos troncos.

- Empezamos a ver y a disfrutar de las diferentes flores que van brotando. Olemos sus aromas (también el del abono). Estimulamos así el sentido del olfato.

- También observamos los diferentes trabajos que están realizando los jardineros: podar árboles, abrir nuevos alcorques (hoyos) para colocar arbolillos que luego nos darán buenas sombras, abonar la tierra, qué tipo de abono usan, etc. Seguro que en nuestro paseo si nos encontramos con un jardinero, podemos preguntarle alguna cosa sobre su trabajo y él amablemente nos responderá.

- Cada mañana, cuando nos levantamos podemos ir viendo como el tiempo va cambiando y pensamos con mamá o papá qué ropa nos ponemos dependiendo de la climatología (lluvia, sol, frío, calor, viento,...). A la vez, se puede pintar en el calendario un sol, una nube, una nube tapando el sol, un paraguas, según corresponda. A los niños les gusta mucho ver como se van completando los meses para pasar a todo soles en verano.

- Con el paladar, podemos degustar los sabores de la primavera. En esta temporada abundan las frutas y verduras que proporcionan al organismo una buena fuente de vitaminas y minerales. Podéis dar un paseo por un mercadillo, o al supermercado, o a un huerto o granja, para saber que es lo que llega con la primavera. Por ejemplo, los guisantes, los espárragos blancos y trigueros, la remolacha, así como las fresas, kiwis, aguacates, pomelos, naranjas, peras, etc.

Actividades infantiles para estimular los sentidos

Con el sentido, aprendemos a observar, preguntar, investigar y emocionarse con las pequeñas cosas. Como refuerzo a todo lo que hemos visto en ese día podemos pedirles que hagan un dibujo de lo que más les ha gustado. Por otro lado, podemos buscar en Internet dibujos para colorear de diferentes animales y plantas o flores que luego podemos colocar en nuestras ventanas, que decoren y alegren la habitación, y les ayude a recordar mejor lo aprendido.

Con la voz, podemos cantar con los niños canciones sobre los distintos animales que van viendo (caracol, araña, mariquita,...) sobre la primavera, el sol, la lluvia... Todas esas canciones, además de motivarles, pueden ayudar a los niños a que conozcan y se fijen en el nuevo vocabulario, a que practiquen su correcta pronunciación, a que se conecten emocionalmente con lo que canta y consecuentemente, a que expresen libremente sus sentimientos.

Maria Concepción Luengo del Pino
Psicopedagoga - Madrid