Beneficios de los campamentos de verano

Qué pueden aprender los niños en un campamento de verano

Quien ha ido a un campamento de verano alguna vez, seguro que vivió experiencias inolvidables. Quizás éste sea el motivo por el que cada año sean más las familias que deciden llevar a sus hijos a un campamento. La oferta crece conforme exige la demanda y hoy en día existen variadas opciones para apuntar a los niños a distintos campamentos.

Así, tenemos campamentos deportivos, de multi-aventuras, de idiomas, en la montaña, en playa o en el campo. Pero, lo que desean los padres es que su hijo se divierta, aprenda a relacionarse, comparta actividades, gane autonomía y, sobre todo, viva nuevas y enriquecedoras experiencias.

¿Qué aprenden los niños en un campamento de verano?

Beneficios de los campamentos de verano

Para los niños, la experiencia es siempre gratificante. Aprenderán a ser más tolerantes, a convivir con personas que no son de su entorno, harán amigos nuevos, compartirán habitación, juegos, actividades y participarán en la toma de algunas decisiones. Generalmente, los niños disfrutan a tope de la experiencia. En el campamento, los niños se verán libres de los deberes escolares, de las obligaciones domésticas, de la mirada vigilante de sus padres y experimentarán una sensación de libertad y responsabilidad que sólo se puede vivir fuera de casa.

Los campamentos de verano brindan estancias de 1 a 8 semanas a los niños, donde vivirán experiencias únicas para su educación cognitiva, social y afectiva. Los campamentos se rigen por una filosofía de comunidad creada, planificada y orientada por un cuerpo docente responsable y competente entre profesores, monitores, alumnos, cocineras y auxiliares, que trabajan en equipo para garantizar la armonía, laa sana convivencia, la alegría y el bienestar de todos.

Qué aprenden los niños en los campamentos

El objetivo de los campamentos es que los niños aprendan, se diviertan y lleven toda la experiencia adquirida a su vida cotidiana. Durante los 5, 7, 15 o más días que un niño esté en un campamento, tendrá la oportunidad de aprender a:

- Vivir en cooperación

- Socializarse e integrarse

- Mejorar la comunicación

- Expresarse

- Convivir

- Trabajar en grupo

- Desarrollarse espiritual y personalmente

- Experimentar la libertad

- Crear y participar.

Antes del campamento de verano

Antes de apuntar a su hijo a un campamento, muchos padres dan un paso atrás. Algunos alegan que su hijo es tímido, otros que no les van a cuidar como ellos y otros creen que su hijo no está preparado para estar fuera de casa. Muchos padres desconfían y temen que ocurra algún accidente, o dudan sobre si su hijo va estar en un lugar seguro. Por este motivo, es aconsejable que antes de sacar conclusiones, los padres acudan a las reuniones informativas sobre el campamento.

En estos encuentros, los padres podrán conocer los contenidos de las actividades, cómo es el lugar, las medidas de seguridad, la asistencia médica, la higiene, los recursos utilizados, los talleres, las excursiones que van a realizar, así como los detalles sobre la alimentación, la comunicación con los padres y los precios. Es recomendable, para que se queden más tranquilos, que los padres visiten las instalaciones y conozcan a las personas que cuidarán de su hijo.

Un tiempo de vacaciones para los padres

Los campamentos infantiles también permiten que los padres puedan estar solos por unos días, libres de las innumerables obligaciones diarias con los hijos. Estar unos días alejados, padres e hijos, también suele ser favorable para la relación. Los niños aprenderán a dar más valor a lo que tienen (en todos los sentidos) y los padres descansarán y renovarán sus energías.