Biberones de plástico o de vidrio

Ya no se fabrican biberones con BPA en la Unión Europea ni está permitida su venta. Pero, ¿qué es el BPA? Es un compuesto químico que se utiliza para fabricar plásticos como el policarbonato y las resinas epoxi.

Estas dos sustancias forman parte de la composición de casi todo: están en los CDs, en las gafas de sol, en los coches, en los cepillos de dientes y, también, en los biberones y en las vajillas infantiles, entre otros, y, aunque son legales, no son inocuos porque si entran en contacto con los alimentos pueden desprender sustancias perjudiciales para la salud.

¿Son seguros los biberones de plástico para el bebé?

Niño toma bibe

Los estudios realizados con esta sustancia en animales han revelado que la exposición al BPA, incluso en dosis muy bajas, puede afectar a las hormonas del desarrollo, a la fertilidad, influir en la conducta e incluso favorecer la formación de tumores. Investigaciones más recientes han puesto de manifiesto que el BPA también puede ocasionar trastornos metabólicos, cardiovasculares, hepáticos y relacionados con la diabetes.

Y si tenemos en cuenta que los niños absorben más tóxicos y los eliminan peor, pues en relación a su peso, comen y beben tres o cuatro veces más que los adultos, lo que les hace ingerir más contaminantes en proporción, y que su hígado y sus riñones eliminan peor las toxinas, la protección frente a los tóxicos durante los dos primeros años de vida debe ser prioritaria.

Entonces, ¿son seguros los biberones de plástico y las vajillas infantiles para los niños? Aunque no todos, ciertos tipos de plástico no son recomendables. Para salir de dudas, hay que mirar en la parte inferior del biberón. Si ves un número 7 dentro del símbolo del triángulo de reciclar, podría tener BPA y hay que desecharlo, pero si ves un 2 o un 5, tranquila, son seguros para uso infantil. No obstante, algunos expertos recomiendan usar el biberón de vidrio porque es más seguro para la salud y tiene menos impacto medioambiental. Los plásticos "buenos" son los que están marcados con los números 1, 2, 4 y 5. No obstante, conviene tomar una serie de precauciones para que sus componentes no pasen a alimentos o bebidas y acaben en el interior de nuestro organismo. Evita costumbres como la de calentar comida en el microondas en recipientes de plástico porque el calor facilita el intercambio de moléculas. Pasa siempre los alimentos a un recipiente de vidrio.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com