Trabalenguas cortos para niños

Juegos para mejorar la pronunciación del niño

Patricia Fernández Pérez
Patricia Fernández Pérez Redactora en Guiainfantil.com

Los trabalenguas es una buena manera de que nuestros hijos mejoren su lenguaje divirtiéndose. A través de los juegos de palabras, los niños mejoran su pronunciación sin apenas darse cuenta, fomentan la lectura y ejercitan la memoria.

¡No hay niño al que no le guste los trabalenguas! Además, son un buen entretenimiento para jugar con ellos en momentos de aburrimiento fuera de casa, como por ejemplo cuando estamos en la sala de espera del médico o cuando van aburridos en el coche. 

Aquí os dejamos algunos trabalenguas cortos para niños.

Trabalenguas cortos para niños

Trabalenguas cortos para niños

Silabearlos, equivocaros, reiros y demostrar vuestras habilidades lingüísticas con ellos, ya veréis como en poco tiempo, y con la práctica, lo harán mucho mejor que vosotros. ¡Ahí queda el reto!

 

 

La cara del loro

se aclara con cloro,

claro, con cloro

se aclara la cara del loro. 

 

 

R, con r guitarra;

r con r barril;

qué rápido ruedan las ruedas

del ferrocarril. 

 

  

A Cuesta le cuesta

subir la cuesta, 

y en medio de la cuesta,

¡va y se acuesta! 

 

 

El amor es una locura, 

que sólo la cura el cura, 

y cuando el cura lo cura,

comete una gran locura. 

 

  

Poquito a poquito,

Paquito empaca copitos

en pocos paquetes. 

 

 

¿Cómo quieres que te quiera,

si el que quiero que me quiera,

no me quiere como quiero que me quiera?

 

 

Cada vez que me baño me hace daño,

por eso me baño una vez al año.

 

 

Tres tristes tigres

comen trigo en un trigal,

un tigre, dos tigres, tres tigres. 

 

 

El hipopótamo Hipo tiene hipo,

¿Quién le quita el hipo al hipopótamo Hipo? 

 

 

Yo compro poco coco,

porque como poco coco,

como poco como,

poco coco compro. 

 

 

Paco guarda las pocas copas,

que, poco a poco, Paco sacó. 

 

 

La sucesión sucesiva de sucesos

sucede sucesivamente con la sucesión del tiempo. 

 

  

Si el caracol tuviera cara como tiene el caracol,

fuera cara, fuera col, fuera caracol con cara. 

 

 

Totó toma té,

Tita toma mate,

y yo me tomo toda mi taza de chocolate. 

 

 

Buscaba en el bosque Francisco a un vasco bizco tan brusco,

que al verlo le dijo un chusco: -¡qué vasco bizco tan brusco! 

 

 

¿Cuánta madera roería un roedor

si los roedores royeran madera?

 

  

Papá ornitorrinco y

sus cinco ornitorrinquitos

recorren rincones sequitos. 

 

 

 Donde digo digo, no digo digo, digo Diego;

donde Diego Diego, no digo Diego, digo digo. 

 

 

Nadie silba como Silvia,

porque si alguien silba como Silvia,

es porque Silvia le enseñó a silbar. 

 

 

Pepe pica a papá con un pico que no pica. 

 

  

El perro de Rita me irrita,

dile a Rita que cambie el perrito por una perrita.  

 

  

Como no traje traje, no nado nada.  

 

 

Una catatrepa con tres catatrepitos,

cuando la catatrepa trepa,

trepan los tres catatrepitos.  

 

 

Uno propone, otro dispone,

llega el novio y lo descompone.  

 

  

Teresa tragó tizas hechas trizas.  

 

 

Cuando pisas pisos,

cuenta cuántos pisos pisas,

por que, cuando pisas pisos, 

no sabes cuántos pisos pisas.  

 

 

Yo recuerdo que recordaba ese recuerdo,

que es un buen recuerdo, que es difícil de recordar.  

 

 

De balas habla Alba,

de balas Alba habló,

si de balas no habla Alba,

de balas y de Alba hablo yo.  

 

  

El cloro no aclara la cara de Clara,

y Clara declara que así deja su cara.  

 

 

La canción tiene acción y sin ficción no hay chichón.  

 

 

Doctor, doctor, formúlemelo y anúlemelo.  

 

  

Del cielo calló una rosa,

mi mamá la recogió,

se la puso en la cabeza,

y qué bonita se quedó.

 

 

El perro Toro corre con los toros,

los toros corren más rápido que el perro Toro,

Los toros se cansan y el perro Toro los alcanza.

 

 

Ocholo abrocha ocho ochos.

 

 

 Gallo y Grillo gritan y gozan,

¡cómo gritan y gozan Grillo y Gallo!

 

 

Pedro Pérez Picota, pobre pintor portugués,

puede pintar preciosos paisajes,

para pagar pasaje a Portugal.

 

 

Manuel Micho por capricho,

mecha la carne de macho,

y ayer dijo un muchacho,

mucho macho mecha Micho.

 

 

Perejil comí, perejil cené,

y ahora que me emperejilé

¿cómo me desempejilaré?

 

 

Si la bruja desbruja al brujo,

y el brujo desbruja a la bruja,

y el brujo queda desbrujado

¿cómo desbruja el brujo a la bruja? 

 

 

Para pin pon pam para piro pili pin coro pin.  

 

 

Ayer me comí una chirimoya y me enchirimoyé,

y ahora ¿cómo me desenchirimoyaré? 

 

  

Pacha plancha con cuatro planchas. 

 

 

Catalina catarina,

Catalina encantadora,

¡canta Catalina, canta!,

que me encanta.

 

 

Cuando cantas, que tu canto cuente un cuento,

que ese cantar me encanta.