Donar sangre salva vidas. Día Mundial del Donante de Sangre

Cada 14 de junio se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. El lema de la campaña de este año es: 'Gracias por salvarme la vida' y su objetivo es la sensibilización acerca de la importancia del acceso a sangre para prevenir la mortalidad materna. 

Además, es una fecha perfecta para recordar que muchos niños que padecen leucemia, anemias crónicas severas, o que son sometidos a trasplantes de corazón, pulmón, médula ósea, riñón e hígado, que son operados, que padecen cáncer o sufren graves accidentes, son atendidos en los hospitales y todos ellos requieren transfusiones de sangre para poder recuperarse. 

La mayoría de estos pequeños pacientes padecen enfermedades de mediana y alta complejidad y requieren de tratamientos integrales, muchos de ellos de larga duración. Las transfusiones de componentes sanguíneos garantizan a cada uno de estos niños la sangre que necesita para su recuperación.

Los niños enfermos necesitan donantes de sangre

Donantes de sangre, héroes para los niños

Por este motivo, la sangre es de necesidad permanente para restablecer la salud. No puede fabricarse, no se compra ni se vende... sólo se obtiene de personas solidarias que la donan para ayudar a vivir a quienes lo necesitan... Hoy, en el Día Mundial del Donante de Sangre queremos homenajear a los millones de personas que, un día como hoy, se acercan a los hospitales y donan sangre para salvar vidas y ayudar al prójimo.

La donación de sangre es un acto anónimo, voluntario y altruista, y siempre se realiza bajo vigilancia de personal calificado. Para ser donante de sangre hay que tener buena salud, tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kilos. Donar sangre está desaconsejado si estás embarazada o no han pasado 8 semanas desde el parto natural o 1 año desde el parto por cesárea, si tienes gripe, fiebre, infecciones, diarrea o vómitos al momento de la donación, si padeces enfermedades cardíacas, pulmonares, asma bronquial, anemia, tuberculosis activa, trastornos de coagulación, enfermedades renales, diabetes en tratamiento con insulina, úlcera gastroduodenal en actividad,  cáncer o cualquier enfermedad que puede ser transmitida por la sangre.

Otras incompatibilidades con la donación de sangre son padecer o estar en riesgo de adquirir infecciones de transmisión sexual, haberte hecho un tatuaje en el último año, inyectado drogas o consumido consumido cocaína en el último año o haber tenido contacto sexual con alguien que se encuentre en cualquiera de los puntos anteriores.

La sangre es un tejido irreemplazable y que no se puede fabricar, por ello la única manera de conseguirla es mediante la donación voluntaria y altruista de las personas solidarias que donan su sangre para destinarla al tratamiento de muchas enfermedades: anemia, tratamiento de distintos tipos de cáncer, trasplantes de órganos e intervenciones quirúrgicas, accidentes, hemorragias y quemaduras.