El sol es la mayor fuente de vitamina D para los niños

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Sol sí? ¿Sol no? Los médicos no dejan de insistir sobre las precauciones que debemos tomar a la hora de tomar el sol tanto adultos como niños. Ya sea para pasar un día en la playa, dar un paseo por la montaña o disfrutar de un rato de juegos en el parque, los expertos recomiendan que protejamos a los niños con crema solar, que no los expongamos en las horas centrales del día y que lleven gorritos y camisetas.

Sin embargo, protegerles del sol no significa no exponerles, el sol es la fuente más importante de vitamina D que existe para nuestro organismo y es básico para el desarrollo de los huesos en la infancia.

El sol proporciona vitamina D a los niños

La importancia de la vitamina D para los niños

Los pediatras recomiendan sacar a la calle a los niños todos los días, ya sea verano, primavera, otoño o invierno. A no ser que el tiempo sea tan desfavorable que salir de casa sea imposible, el paseo diario ha de ser una rutina de los padres. La razón para ello es que el sol proporciona vitamina D a los niños, algo básico para el desarrollo y el crecimiento de los huesos en los niños. No es extraño que en países con poca luz solar u horas de sol, los pediatras recomienden además un suplemento de vitamina D para asegurar el aporte básico para los más pequeños.

Para reafirmar esta teoría,  se acaba de publicar una investigación en Sicence Translational Medicine, que explica que la vitamina D es fundamental para que la calidad de nuestros huesos sea lo mejor posible a medida que envejecemos. Este trabajo explica que el déficit de esta vitamina puede acelerar el envejecimiento de los huesos, lo que incrementa el riesgo de sufrir fracturas. 

Esta vitamina se obtiene en un 90% por la radiación solar y un 10% por la alimentación, a través de pescados grasos, carne, zumos, cereales o la yema de los huevos. Es importante, en cualquier caso saber que no se trata de exponer a los niños de más horas de sol, sino las adecuadas y siempre con la crema solar necesaria para proteger la delicada piel de bebés y niños.