Consejos sobre el tratamiento del virus mano-pie-boca en los niños

Cómo debemos alimentar al bebé o niño que sufre el virus mano-pie-boca

El virus mano-pie-boca se da normalmente en niños en edad preescolar (es más común en niños entre los 6 meses y 5 años). Se trata de una enfermedad vírica muy contagiosa que se caracteriza porque da mucha fiebre, y produce lesiones ampollosas en boca, palmas de las manos y en las plantas de los pies.

La pediatra Rebecca Ordovás nos da algunos consejos sobre el tratamiento del virus mano-pie-boca en los niños y bebés. Al ser un virus, no existe más posibilidades que el alivio de los síntomas y cuidado de su alimentación.

Alimentación del niño que sufre el virus mano-pie-boca 

Niño enfermo

Es normal que un niño con la enfermedad mano-pie-boca no quiera comer. Lo importante es mantenerle hidratado. Como las heridas y llagas de la boca provocan rechazo de los alimentos (porque le duelen y escuecen), debemos darle comidas de este tipo:

- Alimentos fríos o del tiempo, que no le vayan a escocer. Puedes venirle bien los helados y alimentos licuados.

- Evitar alimentos ácidos como naranjas o los limones.

- No darles alimentos ásperos como el pan duro o tostadas, porque le va a costar masticar.

De todas formas, lo más normal es que durante el tiempo que dura esta enfermedad, el niño comerá menos, y no debemos preocuparnos demasiado. Lo más importante siempre es mantener al niño bien hidratado.

Duración y tratamiento del virus mano-pie-boca en los niños

La duración de la enfermedad mano-pie-boca en bebés y niños varía. El periodo de máximo contagio es desde justo antes del inicio de los síntomas hasta que el niño comienza a sentirse mejor. Puede durar aproximadamente una semana, aunque el contagio puede continuar durante alguna semana más.

Se recomienda no llevar al niño a la guardería o centro de educación infantil durante el periodo de máximo contagio, es decir, durante la primera semana de enfermedad. Después, ya se puede llevar al colegio sin problemas. Recuerda que la mejor manera de evitar el contagio de esta enfermedad vírica es mantener una buena higiene. No olvides lavarte muy bien las manos siempre que cambies el pañal de tu hijo, le des de comer o le ayudes a sonar.