Calmar los golpes del bebé

Consejos sobre cómo calmar al bebé tras una caída y un golpe

Alba Caraballo Folgado

Después de las vacaciones escolares, los juegos al aire libre, las largas jornadas sin muchas tareas que realizar, la diversión y el tiempo libre, llega el otoño. Los niños han de adaptarse a los nuevos horarios, rutinas diferentes, juegos en el patio con los amigos y pasar más tiempo dentro de casa.

Evitar las caídas y los golpes fuera de casa

las caídas de los bebés

Cuando llega la vuelta al colegio, los bebés y los niños, sufren en ocasiones la distancia de los padres, pero una vez pasado el período de adaptación, pasan grandes momentos con los amigos, sobre todo, en los ratos de ocio en el patio del colegio durante los recreos.

Son momentos para aprender juegos nuevos, relacionarse con otros niños y realizar actividades al aire libre. Aprender a andar, jugar con la arena, saltar a la comba... todas ellas son experiencias excitantes y apasionantes para el niño, además de las tareas lectivas que les ayudarán a formarse y a ir aprendiendo poco a poco.

Sin embargo, estas actividades entrañan un mínimo riesgo. Es un hecho que los niños antes o después se caerán o se darán algún golpe.

Los padres tenemos que estar prevenidos para estas ocasiones. Un elemento muy útil para llevar siempre en el bolso es algún gel o crema a base de arnica, para así poder aliviar los golpes del bebé y de los niños.

Si tu hijo sale del colegio muy contento y corre hacia tus brazos encantado de verte después de un día de colegio y se cae en el camino, lo primero que has de hacer es conservar la calma y tranquilizarle. Mientras le damos apoyo, cariño y mimos, hemos de explicarle que las caídas y golpes son algo normal y que forma parte del mismo aprendizaje. Los padres tenemos que enseñar al niño a levantarse y a seguir jugando.

En caso de que nuestro hijo se caiga mientras juega en el parque, da sus primeros pasos en el parque o realiza divertidas actividades con sus amigos y se haga algún hematoma o tenga un golpe, podemos aplicar una pomada sobre el lugar donde el niño ha recibido el golpe, y masagearlo con cariño. Existen barritas en gel o en crema en el mercado, que caben en cualquier bolso. Son muy prácticas de llevar en los paseos con los niños.

Por lo general, los geles son muy reconfortantes para los más pequeños y poseen propiedades beneficiosas de tres plantas medicinales: árnica, harpagofito y matricaria marítima, que aportan frescor, suavidad y alivio cuando la piel de tu bebé lo necesita.

Una de las ventajas de es lo sencillo de utilizar que resulta ya que funciona frotando suavemente la barra sobre la zona de la piel que se desee aliviar y se puede utilizar tantas veces como sea necesario.

Las pomadas son un santo remedio para las contusiones, chichones y hematomas de los niños. Solo no se puede aplicarse sobre heridas abiertas.