6 estrategias para prevenir las alergias en bebés

La alimentación es la clave para reducir el número de alergias en bebés lactantes

Alba Caraballo Folgado

El número de bebés y niños que tienen una alergia ha crecido en los últimos años. En la infancia, una de las alergias más comunes y la que afecta a más niños es la de la alergia a la proteína de la leche de vaca que llegan a padecer del 2 al 5% de los bebés lactantes.

Pero, ¿cuál es la causa de este aumento en las alergias? En Guiainfantil.com te contamos cuáles son las causas principales de las alergias en bebés lactantes y de qué forma podemos contribuir los padres y madres para que nuestro hijo tenga menos probabilidad de desarrollar alergia.

Causas de las alergias en bebés y lactantes

prevenir alergias en bebés lactantes

La alergia es una hipersensibilidad del sistema inmunitario. Esto sucede cuando dicho sistema reacciona de forma excesiva frente a sustancias normalmente inofensivas, como pueden ser determinados alimentos, el pelen o el polvo, y puede ser un indicio de que el sistema inmunitario está desequilibrado. Entre el 70-80% de las células del sistema inmunitario de encuentran en el intestino, por lo que es importante tener una flora intestinal (microbiota) equilibrada para reducir el riesgo de alergia.

Factores ambientales cómo la contaminación, el uso de antibióticos o el parto por cesárea pueden afectar al desarrollo de la microbiota del bebé, esto puede producir un desequilibrio en el sistema inmunitario que puede ser la causa del desarrollo de alergia. A continuación, te explicamos el por qué:

- Puede que te preguntes qué tienen que ver las cesáreas con la incidencia de un mayor número de alergias en bebés. La realidad es que el bebé que nace por cesáreas no se expone a las bacterias beneficiosas de la vagina, estas bacterias ayudan al desarrollo de la microbiota intestinal y del intestino sano de su bebé. Se considera por esto que la cesárea puede ser un obstáculo a retrasar la maduración del sistema inmunitario del bebé, pudiendo tener estos bebés más probabilidad de desarrollar alergias.

-Los bebés y los niños con antecedentes familiares de alergia tienen más riesgo a desarrollar una que los demás. Por ejemplo, si un progenitor padece alergia, la posibilidad de que su bebé desarrolle una alergia es del 20 al 40%; si ambos son alérgicos entonces aumentará del 40 al 60%. Algunas alergias (como la alergia a frutos secos o a los gatos) tienden a ser hereditarias.

- Varios estudios han revelado que, si la embarazada toma antibióticos durante el embarazo, éstos pueden alterar las distintas microbiotas de la madre y por ende la microbiota intestinal del bebé y, por lo tanto, pueden afectar al desarrollo de su sistema inmune. Los antibióticos también parecen afectar al bebé lactante en caso de que la madre necesite tomarlos.  

- El aumento de la contaminación en las ciudades donde el nivel de polución atmosférica es excesivamente alto debido en principal medida al tráfico está produciendo un aumento de las alergias y problemas respiratorios en la población. Las probabilidades de que tu hijo desarrolle alergias respiratorias, como por ejemplo asma pueden ser mucho mayores si se ven expuestos a altas concentraciones de contaminantes en el aire durante un periodo prolongado de tiempo.    

6 consejos para entrenar el sistema inmunitario del bebé 

Las alergias están aumentando y su explicación podría deberse a los estilos de vida y su impacto en nuestra flora intestinal (microbiota) y en consecuencia en nuestro sistema inmunitario.

1- Mantener una dieta equilibrada desde antes del nacimiento del bebé: La reducción del riesgo de que tu bebé desarrolle alergias empieza incluso antes de su nacimiento y continúa tras el parto. Una dieta saludable, variada y nutritiva puede tener una influencia positiva para el desarrollo de un sistema inmunitario sano.

2- El pecho es mejor: la leche materna puede reducir la susceptibilidad del bebé a eccemas precoces y a sibilancias, así como reducir las posibilidades de desarrollar alergia a proteína de la leche de vaca. Si no puedes dar el pecho a tu bebé, puedes valorar darle una leche de fórmula con fibras prebióticas y probióticos.  

3- Introducción de huevos y frutos secos: al contrario de lo que se cree, una exposición temprana y controlada a alérgenos es realmente mejor para la mayoría de los bebés, en lugar de una estricta abstinencia. Consulta con tu pediatra, que te ayudará a escoger el mejor momento para introducir estos alimentos. 

4- Permite el contacto con los animales: estar en contacto con alérgenos y microorganismos en el hogar podría ser beneficioso, de esta manera puede ir entrenando su sistema inmunitario para reconocer los que son inofensivos (caspa de mascotas y polvo) y los que son dañinos (bacterias patógenas).

5- No fumes: según los estudios, los bebés expuestos al humo de los cigarrillos muestran mayores posibilidades de desarrollar asma y otras enfermedades respiratorias. 

6- Prebióticos y probióticos: la nutrición también es importante para el desarrollo del sistema inmunitario del bebé. Los prebióticos y probióticos pueden tener una influencia directa e indirecta sobre el sistema inmunitario creando las mejores condiciones para que rinda al máximo. Muchos estudios clínicos han mostrado que los prebióticos pueden mejorar tanto la salud del intestino como del sistema inmunitario. Por ejemplo, los recién nacidos que presentaban un alto riesgo de desarrollar manifestaciones alergicas y que fueron alimentados con leche de fórmulas con los prebióticos (scGOS/lcFOS) durante los seis primeros meses de vida. Presentaros sensibilización alérgica a los 5 años de edad, comparados con niños alimentados con leche de fórmula sin prebióticos (scGOS/lcFOS). 

Se ha demostrado que una dieta suplementada con simbióticos (combinación de prebióticos y probióticos) puede tener un efecto positivo sobre el intestino y el sistema inmunitario del bebé.