El papel de la familia de niños con epilepsia

Qué deben hacer los padres ante una crisis epiléptica del niño

La epilepsia es una enfermedad que obedece a los tratamientos y que permite llevar al niño una vida normal con medicación. Aún así, todavía la sociedad ve a los afectados por este trastorno como gente extraña. El papel de la familia en el tratamiento de este trastorno es fundamental y el éxito del tratamiento en un niño epiléptico depende, en gran medida, de sus padres. Por eso, los padres deben hablar abiertamente con ellos sobre este trastorno, siempre con mensajes positivos.

¿Cómo actuar ante una crisis epiléptica?

Cómo se debe reaccionar frente a una crisis epiléptica del niño

La mayor parte de las crisis epilépticas duran sólo unos segundos o minutos. Cuando el niño padece una crisis convulsiva, lo primero que debes hacer es mantener la calma y, lo último, agobiarte. Te ayudará seguir los siguientes pasos:

  • 1. Quédate con el niño hasta que se acabe la crisis.
  • 2. Coloca algo plano, estable y no excesivamente blando, bajo su cabeza.
  • 3. Protéjele de cualquier lesión, alejándole de cualquier peligro (escaleras, estufas de gas, agua, etc.).
  • 4. Manténle en un lugar seguro, retirando cualquier objeto duro, punzante o cortante de su lado.
  • 5. Posiciona al niño de lado para que tenga libres las vías respiratorias. Asegúrate de que el niño respira adecuadamente y que está cómodo.
  • 6. Desabrocha o afloja las prendas de ropa en el cuello del niño.
  • 7. Aplícale la medicación. Si el niño presenta episodios críticos, aplicarle la medicación rectal indicada por el médico. Si el niño no responde, llévale al médico.

¿Qué NO debes hacer en caso de una crisis epiléptica?

- No trates de detener los movimientos convulsivos del niño.

- No sujetes al niño ni trates de inmovilizarle, a no ser que corra peligro inmediato.

- No des al niño ningún medicamento ni nada de beber hasta que esté despierto y consciente.

- No le abras la boca ni le introduzcas nada en ella.

- No le hagas reanimación ni respiración asistida a menos que deje de respirar una vez terminada la crisis.

¿Qué debes hacer cuando termine la crisis?

- Consuela y tranquiliza al niño.

- Ayuda al niño a familiarizarse con el lugar en donde se encuentra.

- Utiliza el "Diario de crisis" para apuntar en él cuándo comenzó la crisis y cuando terminó, para entregárselo al médico en la siguiente consulta.

Fuente consultada:
- Guia de cómo vivir con epilepsia.
- VivirMejor.es.