Beneficios de los frutos secos para los niños

Ventajas de incluir frutos secos en la alimentación de los niños

Carlota ReviriegoNutricionista

En la alimentación infantil, se recomienda no hacer uso de los frutos secos y semillas hasta que el niño tenga un control del proceso de masticado, una edad variable dependiendo de cada niño, debido al riesgo de atragantamiento que puede ir ligado a su consumo.

Sin embargo, una vez superada esta etapa y cuando el niño está capacitado para masticar y tragar los frutos secos, estos se convierten en un perfecto aliado sobre todo para desayunos y meriendas.

Por qué es bueno que los niños coman frutos secos

Niño come nuez primer plano

Los frutos secos y semillas son alimentos cargados de nutrientes saludables, y también una fuente de energía a tener en cuenta. Además de tener multitud de vitaminas, principalmente liposolubles A, D, E y K, y minerales, como selenio, magnesio, cobre o zinc, su perfil lipídico está repleto de grasas mono y poliinsaturadas, las más favorables para la salud cardiovascular. Este tipo de grasas también aportan beneficios extra, como el regular los niveles de colesterol y triglicéridos, aumentando el que se conoce como colesterol bueno. Por otra parte, también contienen fitonutrientes, mayoritariamente antioxidantes, que son beneficiosos para la salud celular. El consumo de frutos secos se relaciona también con un menor riesgo de padecer diabetes e incluso algunos tipos de cáncer.

Cuándo dar frutos secos a los niños

En el desayuno: En ocasiones, conseguir un aporte energético adecuado en el desayuno infantil puede ser un reto difícil de conseguir, dado el escaso tiempo de que tanto padres como hijos disponen. Un puñado de nueces, avellanas o almendras a los cereales del desayuno puede ayudar a conseguir ese aporte sin incrementar ni el tiempo de preparado ni el de ingestión del desayuno.

Después de hacer ejercicio físico: De igual modo, antes de hacer ejercicio físico o de las actividades extraescolares, los frutos secos pueden ser una fuente muy saludable de energía, rápida y fácil de comer, dejando a un lado los refrescos y bebidas energéticas o las patatas fritas.

En la merienda: Frutos secos y semillas son una merienda muy socorrida que requiere escasa preparación y es fácil de transportar, y que, a la vez, es mucho más saludable que una barrita de cereales o cualquier pieza de bollería industrial.

Los frutos secos más beneficiosos para los niños

Sin embargo, no todos los frutos secos son igual de beneficiosos. Los cacahuetes, el fruto seco más consumido a nivel mundial, tienen más características en común con las leguminosas que con los propios frutos secos, y es, de todos, el menos recomendable. Los frutos secos más saludables, teniendo en cuenta la relación entre micronutrientes y contenido calórico, son las castañas, avellanas y almendras, seguidos de los pistachos y las nueces. De entre las semillas, son las pipas de girasol contienen la más variada combinación de vitaminas y minerales, seguidas de cerca por las pipas de calabaza, y siendo ambas una fuente importante de ácidos grasos omega 3 y 6.

Conviene añadir que el menor procesado en este tipo de alimentos asegura el mayor número de nutrientes, siendo los frutos secos y semillas crudos los más beneficiosos. Siempre pueden tostarse en casa, bien en el tostador o bien en el horno, evitando todos los aditivos que los productos comerciales llevan añadidos.

Como siempre, en el equilibrio esta la virtud, y, si bien un puñado de frutos secos o semillas al día puede favorecer la salud tanto de niños como de adultos, abusar de ellas puede afectar la ingesta calórica debido a su elevado contenido en grasas. Un consumo elevado de grasas, aunque sean saludables, puede inclinar la balanza hacia la nada recomendable obesidad.