Ejercicios para enseñar a pronunciar bien al niño

Cómo lograr que el niño tenga una correcta pronunciación

Cristina Arroyo FernándezLogopeda

El inicio del lenguaje es uno de los acontecimientos más importantes en el crecimiento y el desarrollo de los niños. Sin embargo, en algunas ocasiones esta progresión de los aprendizajes no se da según los patrones esperados. Por ello, es importante conocer qué podemos hacer para favorecer la adquisición de este lenguaje. 

Para comenzar, debemos tener en cuenta que cada niño es un mundo. Esto significa que no todos van a aprender a hablar siguiendo el mismo patrón, lo que puede deberse a gran variedad de factores. En algunas ocasiones, durante este desarrollo del lenguaje aparecen patrones de habla inadecuados o distorsionados. Para favorecer la pronunciación correcta del niño, en Guiainfantil.com te damos una serie de ideas. 

Actividades para que el niño pronuncie correctamente

Ejercicios para aprender a pronunciar bien

1. Es importante que el niño tenga la necesidad de hablar. Para ello, se deben aprovechar las situaciones de juego, baño, y de las distintas actividades de la vida diaria para hacer el uso del lenguaje.

2. Estimular la capacidad del niño para producir sonidos. Esto puede hacerse a través de juegos con onomatopeyas, imitación, repetición de diferentes palabras… 

3. Evitar corregir los errores del lenguaje. Es preferible que los padres repitan la palabra pronunciada correctamente a que corrijan directamente el error que ha cometido el niño. 

4. Mostrar siempre una retroalimentación. De esta manera, el niño va a sentir que su entorno le escucha, lo que va a aumentar su interés por hablar. Celebrar los avances de su hijo para que vea que su esfuerzo tiene su recompensa.

5. Evitar centrar la actividad familiar en los problemas de pronunciación del niño. Hay que tratar el problema con naturalidad, para evitar la frustración y la aparición de complejos. 

6. Evitar utilizar un lenguaje infantilizado. Es muy importante que el entorno del niño llame a las cosas por su nombre real, no con diminutivos ni juegos. Por ejemplo, llamar al perro por su nombre en lugar de “guau guau”. 

7. No repetir palabras mal pronunciadas porque resulten graciosas. De lo contrario, el niño va a continuar utilizándolas porque cree que resultan divertidas para las personas de alrededor. Es mejor dar el modelo correcto para que el niño lo interiorice.

8. Hay que evitar completar las frases que produce el niño, cortar su producción oral o decir la palabra que está tratando de pronunciar cuando vemos que le cuesta.

9. En caso de que sea necesario, contactar con un especialista. Es importante determinar si la alteración del lenguaje del niño se trata de algo evolutivo o si es fruto de otro problema de base, como por ejemplo, un problema orgánico o de audición. 

Todas estas y otras pautas pueden ayudar a que los niños lleguen a adquirir una pronunciación adecuada. Sin embargo, siempre es importante contactar con un profesional en caso de que sea necesario para llevar a cabo un tratamiento logopédico en caso de que su hijo lo necesite. ¡Contactar con un logopeda es la mejor solución!