La piel del bebé recién nacido

¿Cómo cuidar la piel de los bebés recién nacidos? Entrevista a la dermatóloga Ángela Hernández Martín

La piel del bebé recién nacido es tierna e inmadura. Su sensibilidad es extrema debido a que carece de protección frente a los agentes externos una vez que, al lavarles o bañarles por primera vez, los bebés pierden la protección natural que les cubre en el útero materno. Utilizar productos con pH neutro, evitar la exposición solar, utilizar ropas de algodón y evitar los roces con los pliegues de la piel son algunas de las medidas que podemos adoptar para proteger la delicada piel del bebé recién nacido.

La doctora Ángela Hernández Martín, médico adjunto del Hospital Niño Jesús, de Madrid y dermatóloga del Hospital Beata María Ana, de Madrid nos ofrece los mejores consejos para cuidar la piel del bebé y tratar la costra láctea.

5 consejos para cuidar la piel de los bebés recién nacidos

Recién nacido

1. ¿Durante cuánto tiempo es conveniente mantener la vérnix caseosa? Los niños nacen con una sustancia predominantemente grasa que se denomina vérnix caseosa y que tiene muchas funciones, entre otras la de proteger al niño de la deshidratación e incluso de las infecciones del ambiente que lo rodea. En este sentido, parece que es conveniente mantener esta sustancia grasa en contacto con la piel del niño los primeros días después de nacer. Es difícil concretar o establecer un día concreto en el que el niño debe ser bañando por primera vez. Conviene esperar varios días, además esta sustancia va desapareciendo poco a poco sin necesidad de lavarla. En principio, parece que una semana es un número de días prudente para seguir manteniendo al niño con su protección natural.

2. ¿Cuál es la mejor forma de tratar la piel del recién nacido? Para mantenerla en buen estado, conviene bañar al niño con jabones neutros, y la frecuencia dependerá del consejo de cada pediatra y del criterio de cada madre. La persona que cuida al niño, que le toca, que le besa, que le baña cada día, debe tener las manos limpias porque es la fuente de contacto más frecuente sobre la piel del bebé. Los jabones deben ser suaves, sin demasiados perfumes ni demasiado espumosos para que no arrastren la grasa, que ofrece la protección natural de la piel. En general, siempre se deben utilizar líneas infantiles, que están específicamente creadas para proteger la piel del bebé.

3. ¿Cómo debemos hidratar la piel del bebé? En cuanto a la hidratación, es conveniente hidratar la piel del bebé con una crema hidratante sin perfumes y específica para el bebé. Hay que tener en cuenta que la piel del bebé es muy finita y puede absorber muy fácilmente sustancias que contactan con su piel. Por este motivo, no se le puede poner en contacto con cualquier tipo de crema, jabón o antiséptico, y hay que ser prudente en ese sentido. Siempre es recomendable usar los productos que recomiende el pediatra o el dermatólogo que visita frecuentemente a ese niño.

4. ¿Cómo debemos tratar la costra láctea?  La costra láctea es una afección benigna y muy frecuente en los bebés menores de tres meses. Muchas veces se va por si sola, no necesita ningún tipo de tratamiento, pero otras veces adquiere un importante grosor y es difícil retirarla. En general, no tienen ninguna trascendencia porque se van a resolver solas.
Por tanto, cuando la costra es más intensa y está más adherida al cuero cabelludo se pueden usar sustancias para ablandarla. En algunas ocasiones, es necesario utilizar corticoides tópicos, que son antiinflamatorios, o también queratolíticos que son sustancias que ayudar a eliminar esta capa cornea gruesa que presenta el bebé.

5. ¿Qué cuidados son necesarios para la salud de la piel de los bebés mayores de tres meses?
Los cuidados de la piel del bebé no difieren demasiado de los cuidados de la piel del niño o del adulto. Sin embargo, hay que tener cuidado sobre todo con la delicadeza y la capacidad de absorber sustancias, que tiene la piel de los niños más pequeños. Por tanto, debemos evitar aplicar cremas muy perfumadas, con sustancias que puedan irritar su piel. Aunque un adulto pueda tolerarlas con total normalidad, los niños no. Éste es el caso de las cremas con ácido salicílico.

Fuente: entrevista a la dermatóloga Ángela Hernández Martín, Hospital Niño Jesús de Madrid.