Beneficios del deporte para niños con Síndrome de Down

Ventajas del ejercicio físico para niños con Síndrome de Down

Además de mejorar la calidad de vida y el bienestar de los niños, la actividad física es una herramienta para combatir el sedentarismo y la obesidad infantil que vive nuestra sociedad y tiene múltiples ventajas para nuestro organismo.

En los niños con Síndrome de Down la práctica deportiva aporta además de ventajas físicas, beneficios psicólogicos y sociales. Debido a que su resistencia cardio-respiratoria es menor, son recomendables prácticas deportivas cortas o con descansos, que favorezcan su atención.

6 ventajas psico-sociales del deporte en niños con Síndrome de Down

Niña con síndrome de Down corre

1. Ayuda al niño a sentirse parte de un conjunto y a trabajar en equipo, fomentando en ellos el compañerismo y favoreciendo las relaciones personales.

2. Descubren sus propias capacidades y externalizan sus emociones con el grupo favoreciendo el autocontrol emocional: desde la ilusión por el trabajo bien hecho hasta el esfuerzo llevado a cabo o la frustación.

3. Toman conciencia tanto de sus dificultades como de sus posibilidades mejorando así su autoestima.

4. Les aporta mayor autonomía y mejora su estado de ánimo.

5. Aprenden a respetar las reglas del juego.

6. Les ayuda a eliminar el estrés favoreciendo su estado anímico.

6 beneficios físicos de la práctica deportiva en niños con Síndrome de Down

1. Mejora su estado general así como su forma física.

2. Previene la obesidad.

3. Su resistencia cardiorespiratoria aumenta mejorando así su aparato respiratorio.

4. Disminuye el riesgo de cardiopatía, así como la frecuencia cardiaca.

5. Baja su presión arterial.

6. Reduce el colesterol 'malo' y los triglicéridos.

Habilidades que potencia el ejercicio físico en los niños con Síndrome de Down

El deporte ayuda a potenciar habilidades, por ejemplo, a mejorar la coordinación, más aún en el caso de niños con Síndrome de Down, pero también les aporta mayor fuerza y tono muscular.

El deporte es fundamental en los niños, pero más aún en el caso de niños con Síndrome de Down, ya que contribuye a mejorar su postura corporal, les ayuda a mejorar su orientación espacial y mejora su equilibrio y su flexibilidad.

Cristina González Hernando. Redactora de Guiainfantil.com