Qué puede desencadenar la epilepsia en niños

Factores que inciden en la aparición de crisis epilépticas

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¿Qué hace que el niño tenga un crisis epiléptica? La epilepsia es una enfermedad neurológica que puede deberse a factores hereditarios, enfermedades infecciosas o traumatismos craneales.

Cualquier convulsión en el niño no puede ser considerada epilepsia, como puede suceder con las convulsiones febriles. Se dice que el niño es epiléptico si sufre dos o más crisis sin ningún factor que la haya desencadenado (como la fiebre), si pierde el conocimiento o sufre sacudidas musculares violentas.

Qué factores pueden desencadenar la epilepsia infantil

Causas que desencadenan una epilepsia

La mayor parte de las crisis que sufren los niños se inician de forma espontánea, en un momento en el que nada parece indicar que haya podido propiciar el ataque de epilepsia. Los desencadenantes suelen ser:

- Problemas del desarrollo cerebral durante el embarazo. 

Falta de oxígeno durante o después del parto.

- Traumatismos craneoencefálicos.

- Tumores cerebrales (poco habituales en niños pequeños).

- Encefalitis o meningitis.

- Antecedentes familiares. 

 Además, hay algunas circunstancias que pueden precipitar una crisis en niños que ya padecen epilepsia, por lo tanto conviene conocerlas y evitarlas: 

- No seguir el tratamiento: la medicación debe tomarse de forma regular y a las horas indicadas ya que debe cubrir una vida en sangre regular de 24 horas.

- Fiebre: episodios de fiebre alta en niños epilépticos puede desencadenar ataques de epilepsia.

- Estrés: épocas de mucha ansiedad, cansancio, falta de sueño y estrés inciden en la aparición de las crisis.

- Destellos luminosos: luces intermitentes y destellos desencadenan crisis epilépticas en los pacientes que tienen epilepsia fotosensible.

- Falta de sueño: el insomnio o la disminución de las horas de sueño incide en la aparición de crisis epilépticas.

¿Qué es lo último en tratamientos para los niños con epilepsia?

Con los fármacos antiepilépticos de segunda generación se redujo la tasa de pacientes con epilepsias no controladas, se estima que ha evolucionado solamente desde el 30 al 20 por ciento, de modo que todavía es muy abundante la tasa de farmacorresistencia. Esto justifica el desarrollo y comercialización de otros fármacos, que constituyen los fármacos antiepilépticos de tercera generación. 

Estos fármacos antiepilépticos son nuevas moléculas que no se parecen a los fármacos antiepilépticos de primera y segunda generación (como lacosamida, retigabina, rufinamida, talampanel y perampanel) o que son análogos o derivados de los fármacos antiepilépticos ya existentes (como el acetato de eslicarbacepina y brivaracetam).