Cómo celebrar un Halloween de miedo para los niños

He oído muchas veces que la fiesta de Halloween es una buena ocasión para hacer con que los niños jueguen y se diviertan con sus miedos y emociones, pudiendo incluso quitarle el miedo y acabar con sus pesadillas.

Para los más pequeños, cuántas más calaveras, vampiros, calabazas, murciélagos, y fantasmas, mejor. ¡Se lo pasan de miedo!

Una fiesta 'de miedo' para los niños

Halloween- niños disfrazados

Si quieres que tu hijo disfrute de esta experiencia montando una fiesta terrorífica para él y sus amigos, no te puedes olvidar de algunos detalles muy importantes. Ya es casi noche de Halloween y ya es hora de que empieces a preparar la fiesta. Lo primero son las invitaciones. Puedes recortar en distintos colores de cartulina las siluetas de murciélagos, de fantasmas, o de calabazas. Con un rotulador plateado, escribes informaciones sobre el local, la fecha y la hora de la fiesta. Pidan a los invitados que vengan disfrazados de lo que sea más cómodo y económico para que los niños puedan jugar sin problemas. Para las madres o las niñas, los disfraces de brujas son los preferidos. Para los padres y los niños, el de momia, de fantasma, de duendes y monstruos, les gusta un montón.

Para decorar la fiesta, olvídate de la luz. Es preferible poner algunas velas (en lugares protegidos), o encender algunas lámparas (con bombillas negras o rojas) para recrear un ambiente de misterio. Utiliza cartulinas fluorescentes para recortar dibujos de fantasmas, calabazas, monstruos, vampiros, tumbas y murciélagos y pegarlos por las paredes. Cuelga móviles de fantasmas o de murciélagos. Una sábana vieja, colgada en un rincón, puede transformarse en un gran fantasma; un hilo entrelazado, en una tela araña; y una calabaza vaciada, con boca y ojos perforados, y con una vela dentro, puede dejar a todos con los pelos de punta.

Para recrear aún más el ambiente de horror, prueba poner sonidos espeluznantes de gritos, de lluvia, de sapos, de hojas secas, o de alguna banda sonora de una película de miedo. Para comer, puedes dar formas de miedo a los sándwiches, a las tartas, a las galletas, gelatinas, a la pasta, etc. La mesa puede ser decorada con cucarachas y otros insectos de plástico, y con tela araña. Y como de lo que se trata es jugar, los juegos como el de las sillas, bailes, y escondite, pueden recibir algún retoque asustador. Y claro, si los niños son más mayorcitos, el de truco o trato, eso de que los niños llamen a la puerta de los vecinos y pronuncien la frase truco o trato (trick or treat), les gusta mucho. Si los adultos les dan caramelos, dinero o cualquier otro tipo de recompensa, quiere decir que aceptaron el trato. Por el contrario, si no pueden dar nada, los niños les gastarán una broma, arrojando, por ejemplo, espuma (de juguete) en la puerta del vecino.

Creo que después de todo, los niños ya no recordarán de sus miedos como algo asustador, y sí de una forma muy divertida.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com