Los niños no deben tener hámsteres, erizos ni tortugas en casa

No todos los animales pueden convertirse en mascotas para los niños. Los más pequeños de la casa, especialmente los menores de cinco años, no deben tener a hámsteres, erizos, lagartos pequeños ni tortugas, debido a los riesgos que representan para su salud.

Como todos sabemos, cuánto más pequeño sea el niño más grande es su vulnerabilidad, ya que su sistema inmunitario todavía no está totalmente desarrollado. Además, cuánto más pequeño el niño sea, menos hábitos de higiene tendrá. Besan, agarran, y tocan sin control a los animales, y luego ponen las manos en la boca, y no siempre se puede vigilar, supervisar, y limitar sus formas de contacto con los animales.

Animales peligrosos para los niños

Hamster

La principal asociación de pediatras de Estados Unidos, en la última edición de su revista, señala que los animales exóticos portan gérmenes peligrosos, incluso mortales, y poseen más tendencia a morder y arañar que perros y gatos.

A veces cuando el niño presenta fiebre, diarrea y dolores estomacales, sin una causa precisa, puede que sea por los gérmenes que aportan animales como el hámster.

Las infecciones de salmonella, por ejemplo, en un 11% ocurren por el contacto de niños con lagartos, tortugas e incluso con pollitos. Los erizos son peligrosos porque sus espinas pueden penetrar en la piel y diseminar una bacteria que causa fiebre, dolores e irritaciones cutáneas a los niños.

Todos, principalmente los que tenemos animales en casa, sabemos de lo bueno que es convivir con ellos, de lo mucho que ellos nos enseñan y nos dan.

No se trata de prohibir este contacto. De lo que se trata es proteger a los niños, educándolos para que tengan el hábito de lavarse las manos siempre después de algún contacto con su mascota, el cuidado de no besarla en la boca, y tampoco llevársela para dormir en su cama, etc.

Y que las familias esperasen que el niño sea mayor antes de traer una mascota exótica a casa.

Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com