Padres y profesores en la educación infantil

La responsabilidad de educar a los hijos ha recaído tradicionalmente en la familia, aunque progresivamente, los profesores han ido asumiendo la tarea y la responsabilidad de satisfacer las necesidades que plantea el desarrollo de los niños y las niñas y de preparar su futuro en el seno de la sociedad y han adquirido mucha importancia en la educación infantil.

Los padres somos los primeros cuidadores de nuestros hijos, los primeros que tenemos que establecer un vínculo con ellos para que los niños puedan desarrollarse en sintonía con nosotros. La familia del niño es su primer grupo de convivencia, que le sirve de referencia para ir modelando su persona a partir de las relaciones que allí establezca y sean atendidas sus necesidades básicas.

Nadie puede sustituir a los padres en la educación infantil

Padres y profesores en la educación infantil

En este proceso de construcción nadie puede sustituir a los padres en la educación infantil, ya que cuando faltan presencialmente en la vida del niño su sistema emocional puede truncarse. El aumento de la depresión infantil en algunos países como Rumanía o Ecuador llama la atención. En estos países, muchos padres y madres se han visto obligados a dejar a sus hijos al cuidado de abuelos y otros familiares y los casos de depresión infantil se están disparando. La motivación, el impulso, el cariño, el cuidado...  que los padres ofrecen a su hijo es insustituible para evitar que se multipliquen los casos de los niños que no quieren salir de su habitación, que no quieren ir a la escuela, que no tienen interés por el juego ni por hacer amigos. 

Los daños que pueden causar la falta de conciencia de madres y padres, que están demasiado ocupados con sus problemas profesionales o sentimentales para hacerse cargo de sus hijos y proyectan en éstos sus propias carencias e insatisfacciones pasan a menudo inadvertidos, pero pueden causar trastornos de apego y otros síntomas del comportamiento que manifiestan el sufrimiento invisible de los niños. Transformaciones socioculturales como la pérdida de la primacía del modelo familiar, la incorporación de la mujer al mundo laboral, el retraso en la edad de la maternidad o el cambio en las tipologías familiares no pueden perjudicar a nuestros niños, hay que buscar soluciones. Por este motivo, cada vez existe más conciencia social de que la educación infantil debe hacerse de forma diferente.

Actualmente, muchas familias se encuentran inseguras y desorientadas en cuanto a pautas de crianza adecuadas y modelos educativos coherentes y en consecuencia, acaban «delegando» la educación infantil de sus hijas e hijos en los profesionales de la educación. De ahí que la educación infantil aparezca cada vez más como una necesidad imperiosa de la vida moderna en relación con el cuidado de las niñas y niños. La cooperación entre padres y profesores se ha convertido en uno de los ejes que definen la calidad educativa en la etapa 0-6 años y uno de sus retos más importantes. La colaboración familia-escuela es una manera de promover que el niño crezca física, psíquica y emocionalmente sano.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com