Por qué es peligroso que los niños duerman demasiado

Cuántas veces he tenido que oír a mi madre durante mi adolescencia, ¡levántate que tantas horas en la cama te van a sentar mal! Yo pensaba que aquello era una excusa para ponerme en marcha y que recogiese la habitación cuánto antes, pero ahora descubro que en esas palabras había escondidas muchos argumentos médicos.

Dudo que mi madre conociese exactamente las razones que alegan los estudios, pero lo cierto es que tras esa frase había mucho de verdad escondida… y algo de manía de limpieza. Y es que, los estudios lo confirman: dormir en exceso es peligroso para la salud.

¿Cuántas horas es recomendable dormir?

Riesgos de dormir mucho

Hay varios estudios que demuestran que según vamos creciendo en edad las horas de sueño disminuyen: desde las 14 a 17 horas que duermen los recién nacidos al día, hasta los mayores de 65 años que no deberían pasar más de 7 u 8 horas en la cama.

- Los niños hasta el año no deben pasar las 15 horas de sueño

- Los de 1 a 2 años: 14 horas

- De 3 a 5 años: 13 horas

- En la adolescencia: de 8 a 10 horas

- Los adultos entre 7 y 9 horas.

En función de eso puedes calcular si tus hijos están durmiendo las horas adecuadas o si son unos dormilones empedernidos, aunque esto rara vez sucede. El sueño en los niños es especialmente importante debido a que su crecimiento se realiza sobre todo por la noche, el cerebro se repone del día y el cuerpo se regenera; sin embargo existen peligros asociados al exceso de sueño casi desconocidos para la mayoría de nosotros.

Los peligros de dormir demasiado

- Achacan un mayor índice de dolores de cabeza y de espalda, además de problemas cardiacos y un aumento de sufrir depresión.

- En los niños podría influir en un aumento de peso y en un tipo de vida más tranquila y sedentaria.

- El mismo estudio además añadía que las personas que duermen demasiado tienen el doble de posibilidades de padecer diabetes tipo 2 que el resto.

- En cuanto al cerebro del niño, el sueño excesivo dicen que puede afectar al nivel de concentración y atención durante la etapa escolar, producir somnolencia durante el día, producir pérdida de memoria y disminución de la función cerebral, que más tarde podría derivar en un envejecimiento prematuro y en una mayor probabilidad de padecer Alzheimer.

- Dormir demasiado produce en el cerebro un estado de letargo que dificulta nuestra actividad diaria, ralentiza nuestro organismo y nuestra capacidad de respuesta, incluso podemos llegar a sentirnos más cansados y con menos ganas de enfrentarnos al día a día. Además también está comprobado que existe un mayor riesgo de sufrir mortalidad por origen cardiovascular y hasta cinco veces más posibilidades de hipertensión.

Así que ya sabéis, si tenéis hijos muy dormilones ¡ya tenéis excusa para levantarlos de la cama pronto!   

Patricia Fernández. Redactora de Guiainfantil.com