El lenguaje de padres e hijos

¿Qué es el lenguaje? Comunicación en familia

El lenguaje es el primer sistema de señales que emplea el bebé para relacionarse con su medio y para aprender de lo que le rodea. Desde la más temprana edad, el niño aprende a identificar los sonidos y su significado, e incluso a distinguir el tono con el que se le habla. Hacia los nueve meses, el bebé sabe si sus padres están enfadados o si le tratan con afecto y cariño.

La estimulación verbal del bebé

Lenguaje entre padres e hijos

Los bebés aprenden a hablar durante sus dos primeros años de vida realizando un aprendizaje a dos bandas. Por un lado, aprenden cómo funciona su aparato fonador probando cómo realizar sonidos nuevos con la lengua, la boca, el paladar, los labios y cualquier diente nuevo que aparezca en sus encías.

Por otro, el vínculo afectivo con sus padres y la comunicación con ellos es la clave para que esos sonidos vayan transformándose en palabras con sentido y luego en frases.

El dominio del lenguaje es el paso previo indispensable para el aprendizaje de la lectoescritura y supone una forma de tomar conciencia de todo lo que se aprende del entorno en el que se vive. Además del lenguaje, el niño también usa otros mecanismos para manifestarse, que le permiten ponerse en contacto con los demás: los gestos, las miradas, la expresión del rostro...

Estos elementos ponen de manifiesto actitudes, sentimientos, predisposiciones y motivaciones, que permiten una comunicación interpersonal trascendente.

Lenguajes verbal y gestual

Desde los primeros momentos de la vida, el bebé capta la intensidad del afecto, aprecia si se le aguanta o se le abraza; valora el tono afectivo de la mirada del adulto cuando le acerca un juguete.

También ocurre esto entre las personas adultas y entre los miembros de una familia. El lenguaje es social y está limitado por los conocimientos de cada uno. Los símbolos son personales e inagotables. La posibilidad de combinar ambos lenguajes (verbal y gestual) implica comunicación.